Di Giglio alertó sobre los riesgos de bajar la cobertura en Tierra del Fuego: “Las vacunas salvan vidas y son un derecho del niño”

La ministra de Salud, Judit Di Giglio, defendió con firmeza el rol del Estado nacional en el esquema de vacunación y advirtió sobre los riesgos que implica la desinformación en un contexto donde, a nivel mundial, comienzan a descender las tasas de cobertura. “El Programa de Inmunizaciones es un programa nacional en el cual el Ministerio de Salud de la Nación compra las vacunas porque accede a las vacunas con un descuento importante, muy difícil para cada provincia poder comprarlas, es imposible”, remarcó por Radio Provincia, al explicar que no se trata solo de adquirir dosis, sino de garantizar una compleja logística que permita que lleguen “a cada lugar del país, a los lugares más remotos”.

En ese marco, recordó que, aunque el sistema atravesó dificultades, actualmente se encuentra en un proceso de normalización en la distribución. Sin embargo, subrayó la importancia de la concientización: “Lo que sí no es información es mala información con respecto a las vacunas”. Di Giglio fue clara al señalar que las vacunas de calendario son obligatorias porque constituyen un derecho del niño: “Son un derecho del recién nacido y son un derecho de la salud del niño”.

Al referirse a la situación provincial, la ministra detalló que Tierra del Fuego se ubica segunda a nivel país en cobertura de vacunación, solo por detrás de Jujuy. “Estamos hablando de los últimos datos del Consejo Federal de Salud… Tierra del Fuego está segunda como provincia, tenemos una gran cobertura”, afirmó, aunque aclaró que el ideal es alcanzar el 96% sostenido. En el caso de los recién nacidos, aseguró que se garantiza prácticamente el 100% de aplicación de las vacunas al egreso hospitalario. “Cuando un papá informa que no quiere vacunar al niño, como es un derecho del niño, interviene la justicia”, explicó, y confirmó que ya hubo casos en la provincia donde fue necesaria la denuncia para asegurar la inmunización.

Di Giglio también se refirió al actual brote de tos convulsa, que suma más de 90 casos confirmados en Tierra del Fuego, una enfermedad que no registraba circulación significativa desde 2012. Pese a ello, destacó un dato alentador: “No hemos tenido casos de niños internados ni de niños fallecidos”. Y explicó que los brotes se producen cuando descienden las tasas de vacunación: “Es un acto de cuidado colectivo, porque si no tenemos esta inmunidad colectiva la enfermedad circula”.

En relación a los beneficios concretos de la vacunación, valoró la incorporación de la vacuna contra el virus respiratorio para embarazadas, que permitió una reducción de más del 50% en las internaciones por bronquiolitis. “Ya este invierno y el invierno pasado vimos un descenso de más del 50% de niños internados. Esa mamá en el embarazo pasa los anticuerpos al niño y el primer año de vida”, afirmó, y sostuvo con énfasis: “Las vacunas que están por calendario obligatorias en todo el país son historias que salvan vidas”.

El diálogo también permitió abordar otra preocupación sanitaria: el aumento sostenido de casos de sífilis. La ministra atribuyó este fenómeno a múltiples factores, entre ellos la pérdida del uso del preservativo ante el acceso gratuito a otros métodos anticonceptivos y a la percepción de menor riesgo frente al VIH. “Se perdió el temor a la idea de la transmisión del VIH y nos olvidamos de otras enfermedades de transmisión sexual”, señaló, insistiendo en la necesidad de reforzar la educación y la prevención: “Cuidarse y quererse es utilizar un preservativo para evitar una enfermedad de transmisión sexual”.

Finalmente, Di Giglio advirtió sobre las dificultades en la aplicación plena de la Educación Sexual Integral y la provisión de insumos, y llamó a redoblar los esfuerzos en información y conciencia sanitaria: “Todos los esfuerzos tienen que estar en la comunicación, en la prevención y en la educación de los jóvenes, en lo importante que es cuidar su salud”.

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