“Cuando los argumentos se acaban, aparece la violencia”

El senador nacional Pablo Blanco condenó con firmeza los disturbios ocurridos en Ushuaia tras la visita presidencial de Javier Milei, destacando que “Tierra del Fuego no se merece peleas entre energúmenos sean violetas o K”. En declaraciones claras y contundentes, Blanco afirmó que “solo con diálogo y búsqueda de entendimiento se sale adelante en democracia”.

El legislador advirtió que lo sucedido “merece el repudio de todos los fueguinos que saben que la violencia no es el camino para dirimir diferencias” y señaló que estos hechos “además de desnudar graves fallas en materia de seguridad, demuestran que cuando los fanatismos reemplazan a los argumentos, un solo insulto puede ser la chispa que termine en un papelón o incluso una tragedia”.

Blanco subrayó que “la violencia solo sirve para destruir o aplastar al adversario” y que en democracia la diferencia es necesaria, pero “quienes no lo entienden terminan creyendo que todo se arregla a las trompadas”. En ese sentido, señaló que la provincia enfrenta problemas demasiado serios como para distraerse con “un triste espectáculo” que divide a la sociedad cuando se necesita “unión y trabajo mancomunado”.

Finalmente, lanzó una crítica política contundente: “A las piñas no hay futuro. Con escraches no hay futuro. Con un gobierno que niega la enorme crisis social que está agravando no hay futuro. Y con un kirchnerismo que no tiene memoria del daño ocasionado ni vergüenza para criticar en otros lo que ellos mismos hicieron, lo que tenemos asegurado es un retroceso”.

Las palabras de Blanco llegan en un momento de alta tensión social y política en Tierra del Fuego, con la invitación a la reflexión y al compromiso para construir un camino pacífico y democrático.

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