Gladys Bizzozzero, viuda de Roberto Gómez, quien falleció en un accidente de tránsito hace 8 años en Ushuaia, manifestó su «gran impotencia» ante la sentencia aplicada por la Justicia, de 2 años y 6 meses de prisión contra Cristian Moschner, conductor que provocó la muerte de su marido en 2009. «Esto es muy difícil», expresó, mientras se pregunta «quién va a controlar a Cristian para que no maneje durante 5 años» . El acusado seguirá libre, ya que la pena es en suspenso y además podrá apelar la sentencia. Gladys añadió que el año pasado este conductor protagonizó, un tercer accidente sin víctimas fatales, también en estado de ebriedad
«Siento gran impotencia de ver como es posible que no haya justicia, sabíamos que podía pasar, pero tener la certeza de que es real, es muy difícil», manifestó Gladys por Radio Provincia.
Además aclaró que el acusado «estuvo inhabilitado por 8 meses para manejar y tres meses después atropelló a Roberto también por estado de ebriedad y el año pasado protagonizó otro accidente, todos en estado de ebriedad, entonces, ¿quién va a controlar que Cristian Moschner no maneje por 5 años?, quién», interrogó.
«Anoche hable con Yésica, mi hija, que está estudiando abogacía y me decía que mientras las leyes no cambien y diputados y senadores no trabajen a conciencia, vamos a seguir así. No pueden accionar ante leyes que están escritas de esta manera. A nivel nacional tenemos este flagelo , de que el conduce y mata, no va preso»aseguró.
«Vamos a continuar así, sino trabajamos desde las bases con estos cambios,
todavía no está la condena firme porque faltan 10 días y Cristian puede apelar esta condena ¿será tan descarado de apelarla? Creemos que sí», dijo.
«No tomó conciencia del daño que causó y siguió manejando ¿quién lo va a parar?
es una persona enferma que debe ser tratada porque no mide consecuencias», remarcó.
«Vamos a seguir luchando para que a otro no le pase y desde el Estado las cosas cambien», concluyó.
Vale recordar, el 24 de mayo de 2009, en la Avenida Perito Moreno, en inmediaciones de la firma Pesantar, Moschner conducía su auto en dirección norte-sur con un grado de alcoholemia mayor al permitido y embistió a Gómez, quien en ese momento caminaba por la avenida para dirigirse a su trabajo en la empresa de colectivos Tailem.







