El abogado Federico Rauch habló por Radio Provincia sobre la realidad de Tierra del Fuego y alertó que la pasividad local envía una señal peligrosa al resto del país. Según el letrado, la provincia atraviesa una crisis fiscal y social sin precedentes, mientras el Ejecutivo opta por el ajuste interno en lugar de exigir el cumplimiento pleno de las herramientas fiscales vigentes.
Rauch diferenció el subrégimen industrial del económico. Explicó que los beneficios de este último —como las exenciones de impuestos nacionales— no llegan al bolsillo de los ciudadanos ni al mercado interno, sino que terminaron concentrados en un puñado de firmas exportadoras.
«La finalidad del régimen está siendo desvirtuada e incumplida. El resto del país observa que no usamos las herramientas porque el beneficio se lo quedan unos pocos que, en general, no residen en la provincia», aseguró.
El abogado vinculó esta desnaturalización con la inminente discusión de la coparticipación federal en Buenos Aires, un debate en el que ya participa. Advirtió además que, si los propios fueguinos convalidan precios idénticos a los del continente y renuncian implícitamente a las exenciones, la Nación cuestionará el sentido de mantener esos recursos fiscales.
Con respecto al mercado automotor, Rauch recordó que las presentaciones de su estudio contra las terminales por la apropiación de beneficios derivaron en multas nacionales que hoy están bajo análisis de la Corte Suprema. Para el abogado, la salida no depende de más presión fiscal sobre los contribuyentes, sino de una postura firme del gobierno provincial.
«Es necesario poner en valor la 19.640 antes de que sea demasiado tarde. Existe una distancia importante entre lo que se declama y lo que se hace», concluyó.





