La referente de los jubilados analizó la crisis actual de la obra social y la educación, trazando un paralelismo con las luchas de 2013: «Se vuelven a cometer los mismos errores o peores».
Por Radio Provincia, La vocal por el sector pasivo, Patricia Blanco riticó a la dirigencia política y gremial de Tierra del Fuego. Aseguró que la provincia atraviesa un ciclo de crisis repetitivas donde los actores no ofrecen soluciones, sino que priorizan el posicionamiento electoral para 2027.
En ese contexto, Blanco describió un escenario de «oscuridad» institucional, comparando la situación actual de la obra social con las crisis históricas que le tocó encabezar hace más de una década.
Blanco trazó un diagnóstico demoledor sobre la actualidad de la obra social provincial, describiéndola como una institución «destruida» y sumida en una crisis que parece cíclica. Según la referente, la OSEF atraviesa hoy una situación crítica marcada por una «deuda licuada» y una profunda incertidumbre en las fechas de pago, lo que evoca los peores fantasmas del año 2016. Para Blanco, el panorama es «negro y oscuro», ya que la falta de medicamentos en farmacias y la suspensión de servicios en clínicas privadas colocan a los afiliados con enfermedades graves frente a un «reloj» que amenaza directamente sus vidas.
La dirigente también arremetió contra la clase política y gremial, acusándola de no tomarse en serio la salud pública y de utilizar las instituciones como moneda de cambio para posicionamientos electorales. Criticó la «memoria a corto plazo» de la sociedad y la falta de proyectos concretos para sacar a la obra social del «pozo» en el que se encuentra.
Lamentó que la parálisis educativa y el colapso sanitario lo terminen pagando los ciudadanos comunes que «no quieren puterío, sino soluciones porque hablamos de salud, algo que es el sustento diario para vivir», sentenció, subrayando que mientras los dirigentes «arman comisiones y se sacan trapitos al sol», los ciudadanos padecen la desprotección de un sistema sanitario que no garantiza ni lo más básico.».
El fracaso de la clase dirigente
Para la referente, el problema no es externo, sino una falla interna de la sociedad al elegir a los mismos representantes que «vienen dando vueltas en el tablero hace 35 años».
«Es vergonzoso ver cómo utilizan hasta el acto de Malvinas para la foto y el posicionamiento personal», sentenció Blanco, subrayando que la política fueguina ha caído en su nivel más bajo, priorizando favores ejecutivos por sobre la defensa de los trabajadores.
Finalmente la jubilada sostuvo que, tras años de lucha solitaria, la desidia política también tiene un costo humano irreparable en la salud de quienes resisten.





