Con el inicio del período de sesiones ordinarias, el legislador Raúl Von der Thusen asumirá la presidencia de la Comisión Nº1 de Legislación General de la Legislatura, un espacio clave por el volumen y la relevancia de los temas que concentra.
Por Radio Provincia, sostuvo que “con mucho orgullo» presidirá la comisión N1: «le agradezco a mis pares que me hayan elegido en esta responsabilidad”. Y remarcó la centralidad del cuerpo que encabezará: “es una de las comisiones más importantes, no porque sea superior a las otras, sino por la cantidad de contenido que tiene. Tendría que pasar el 99% de los asuntos por esa comisión”.
Von der Thusen planteó que la Legislatura necesita mayor dinamismo y apertura. “Creemos que la Legislatura tiene que tener otro tipo de accionar, tiene que estar más activa, tiene que ser una legislatura que realmente esté abierta, que no sea de discurso para afuera, sino que realmente abierta a la ciudadanía”, sostuvo. En ese sentido, adelantó que buscará destrabar proyectos que llevan años sin tratamiento: “vamos a tener la posibilidad de poder tratar algunos asuntos que tenemos encajonado, por decirlo de alguna manera, hace muchos años”.
El legislador señaló que no permitirá que iniciativas queden sin debate: “yo no voy a discutir todos los proyectos del oficialismo y la oposición, absolutamente todos los proyectos. Luego se definirá con una mayoría legislativa en una sesión si se aprueba o no, pero lo que no podemos permitir es que no se le dé tratamiento a los asuntos que presentan los legisladores”. Y agregó un argumento político de fondo: “no es que se le prohíbe a un legislador tratar un tema, sino que le están prohibiendo la posibilidad a un ciudadano de que pueda tratar un asunto en la Legislatura”.
Entre los cambios que impulsa, mencionó la posibilidad de fijar un calendario de reuniones periódicas y evitar que las comisiones permanezcan inactivas durante meses. “No va a suceder que no haya comisión en dos, tres o cuatro meses como sucedía en alguna oportunidad”, prometió. También planteó descentralizar el trabajo legislativo: “vamos a tratar de comisionar no solo en Ushuaia, sino también en la ciudad de Río Grande y también hacer algunas en Tolhuin. Somos todos ciudadanos y tenemos el derecho de poder peticionar ante nuestros representantes”.
En la antesala de la apertura de sesiones, Von der Thusen anticipó que seguirá de cerca el discurso del gobernador: “voy a pedir ese discurso porque lo voy a seguir muy de cerca. Día a día hay que ir controlando que se vaya cumpliendo lo que se dice”, advirtió. Recordó que la provincia funciona con un presupuesto reconducido y alertó: “no queremos escuchar grandes obras que no se van a poder hacer”, en alusión al complejo escenario económico.
Uno de los temas que volverá a escena es la posible reforma constitucional. El legislador recordó que su espacio presentó un proyecto para derogar la Ley 1529 —que habilita la convocatoria— por considerar que incumplía requisitos constitucionales. Sin embargo, el Superior Tribunal de Justicia declaró la validez de la norma. “Hay un antes y un después luego del fallo del Supremo Tribunal de Justicia diciendo que esa norma no es inconstitucional y habilita al gobernador a convocar una reforma constitucional”, reconoció.
Consultado sobre la posibilidad de avanzar igualmente con una derogación, señaló que el fundamento original quedó “abstracto” tras el fallo judicial, aunque no descartó un debate político. “Yo no estoy de acuerdo, lo he dicho en miles de oportunidades, con respecto a la reforma”, reafirmó.
Si el Ejecutivo decidiera convocar a elecciones de convencionales, Von der Thusen adelantó que su espacio participará: “la Constitución es lo más importante que tiene la Provincia, no se la podemos dejar en manos de cualquier irresponsable que quiera hacer alguna modificación que nos afecte para adelante”, expresó. Además, marcó una condición: “el gasto que se genere en esa reforma sea casi cero para la ciudadanía. La ciudadanía no puede pagar un solo centavo más y mucho menos en un capricho reformista”.
También insistió en reducir el tamaño del Estado: “creo que los legisladores son un montón. Creo que los concejales son un montón más”, afirmó, y planteó la necesidad de “poner un freno al crecimiento en lo político, en el Estado”. Incluso fue más allá: “Para mí habría funcionado con la mitad de los legisladores”, cerró.






