La Ministra de Salud de la provincia, Judit Di Giglio, tras participar del primer encuentro del Consejo Federal de Salud (COFESA), que se llevó adelante en la ciudad de Buenos Aires, informó que la campaña de vacunación antigripal se adelantará en todo el país y comenzará el 11 de marzo, además explicó que la decisión responde al aumento de internaciones por gripe registrado en Europa durante el último invierno.
“El día lunes se realizó la primera reunión de este año. Y bueno, entre los principales temas uno fue el lanzamiento anticipado de la campaña antigripal”, señaló por Radio Provincia. Habitualmente la inmunización comienza en abril, pero esta vez se optó por anticiparla ante el escenario internacional. “En los países del continente europeo hubo una mayor contagio, y aún no se sabe si es que hay mayor virulencia en lo que respecta a la cepa que está circulando o menor cobertura de vacunación. Esto aún no se ha podido detectar, por lo que no hay una certeza de cuál es el motivo. Pero hubo un aumento del número, sobre todo pacientes con gripe que requirieron internación”, detalló.
La estrategia apunta a que la población llegue protegida al invierno. “Para lograr que cuando inicien a bajar las temperaturas la población ya esté cubierta por la vacuna. Así que el día 11 de marzo inicia en todo el país la vacunación”, confirmó.
En la provincia, las dosis ya comenzaron a recibirse y el sistema sanitario se prepara para desplegar la logística habitual. La vacunación se realizará en todos los centros de salud y vacunatorios centrales. En Ushuaia funcionará en el Centro de Rehabilitación y en el Hospital Modular, mientras que también estará disponible en Tolhuin y Río Grande.
La vacuna es obligatoria y gratuita para los grupos incluidos en el Calendario Nacional: niños de seis meses a dos años, mayores de 65 años, personal de salud y embarazadas. “Es obligatoria hasta los dos años… Está dentro del calendario nacional de vacunas y es obligatoria”, remarcó la ministra ante la consulta puntual sobre la franja etaria infantil.
También deben vacunarse las personas de entre 2 y 64 años con factores de riesgo, como diabetes o enfermedades respiratorias crónicas, en cuyo caso se requiere orden médica si no están dentro de los grupos obligatorios.
La funcionaria destacó que la provincia mantiene altos niveles de cobertura. “Se acercan al centro de salud más cercano a su barrio y va a estar el equipo de enfermería de vacunación, siempre informando y explicando de la mejor manera a toda la población”, aseguró, e insistió en que el adelanto de la campaña vuelve “oportuno” reforzar la información para que la comunidad se acerque desde el primer día.
En paralelo, llevó tranquilidad respecto a la bronquiolitis. Ante versiones que alertaban sobre un aumento de casos, afirmó: “No, todo lo contrario”. Explicó que la provincia cuenta con un sistema de notificación robusto —con historias clínicas digitales tanto en el sector público como en el privado— y subrayó el impacto de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio aplicada a embarazadas.
“El año pasado en nuestra provincia, pero en todo el país, se demostró el primer enorme descenso de internaciones por bronquiolitis y esto fue gracias a la vacuna del virus respiratorio que se les aplicó a las mamás”, sostuvo. La campaña para embarazadas ya está en marcha con el objetivo de que los recién nacidos lleguen al invierno con anticuerpos. “Esperamos que sea como el año pasado y que tengamos una tasa mucho más baja de internación por bronquiolitis. El virus circula, pero las internaciones gracias a la vacunación de las mamás, son cada vez menos frecuentes”, agregó.
Otro de los ejes del encuentro federal fue la preocupación por la formación y disponibilidad de profesionales médicos. La ministra advirtió sobre el cambio demográfico, con una fuerte caída de la natalidad —que cifró en un descenso del 50% desde 2019— y un aumento sostenido de la población mayor de 60 años, lo que obliga a readecuar el sistema.
Por un lado, se avanza en la regionalización de maternidades y en la concentración de embarazos de alto riesgo en el hospital público. Por otro, se analiza la implementación de un programa nacional de Alzheimer ante el crecimiento de esa patología en adultos mayores.
Sin embargo, el principal desafío inmediato es la falta de especialistas. “Seguimos necesitando pediatras… las maternidades tienen que tener pediatras y cada vez es menor la formación”, advirtió. La situación es especialmente delicada en terapia intensiva de adultos. “Estamos en búsqueda de terapistas intensivos para el hospital, y la verdad es que cada vez son menos los que están disponibles para todo el país y cada vez son menos los que se forman con la complejidad que tiene nuestra provincia”, reconoció.
Actualmente, el sistema se sostiene con profesionales itinerantes, una modalidad que —admitió— no garantiza estabilidad a largo plazo si no se incrementa la formación en especialidades críticas.
En cuanto a la obra del nuevo hospital, confirmó que continúa aunque con un ritmo más lento y financiamiento provincial. “Es una de las pocas obras de la provincia que continúa y con fondos propios”, indicó, y anticipó que la empresa podría solicitar una extensión de plazos.





