“El Estado provincial es el último garante de los haberes previsionales y está ausente”, advirtió Giménez

El abogado Francisco Giménez celebró un fallo judicial que obliga a la Caja de Previsión Social de Tierra del Fuego a regularizar el pago de haberes adeudados a un ex policía del Territorio Nacional, una resolución que —según explicó— “sienta jurisprudencia para más de 70 casos similares”. El dictamen, además, vuelve a exponer la crisis estructural que atraviesa el sistema previsional fueguino.

En diálogo con Radio Provincia, Giménez destacó la celeridad de la Justicia: “Salió ayer un amparo favorable para uno de los policías y va a sentar jurisprudencia para el resto. La Justicia se tomó en serio la cuestión y resolvió rápidamente este amparo interpuesto por mí en nombre de más de 70 ex policías”.

El fallo ordena a la Caja de Previsión Social “regularizar el pago en el plazo de diez días y comenzar a pagar como corresponde” los haberes y aguinaldos adeudados desde julio. Aun así, el abogado se mostró cauto: “Veremos cuál es la conducta de la Caja. Seguramente será dilatar, como se hace todo en la provincia: patear todo para adelante y algún día se verá qué hacen”.

Giménez recordó que los ex policías territoriales “no cobran desde julio y tampoco el SAC del primer semestre”. En ese contexto, apuntó duramente contra una disposición del organismo: “La Caja sacó una resolución interna que, si no fuera trágica, sería hasta graciosa: dispusieron que, de los fondos que ingresen, primero cobran los activos, después los policías en actividad, y si sobra algo, los ex territoriales”.

El abogado advirtió que la falta de pago “trastornó las dinámicas familiares de personas mayores, muchas con problemas de salud y sin cobertura”. Sin embargo, valoró la respuesta judicial: “Por suerte, los jueces laborales de Ushuaia están poniendo las cosas en su lugar”.

Respecto al futuro del proceso, anticipó que “la Caja seguramente apelará, y pasarán los meses mientras se acumulan las deudas”. Agregó que el sector jubilado se encuentra desprotegido: “Si fueran empleados de ATE o docentes, el reclamo ya habría estallado. Ellos no pueden hacerlo, muchos tienen que exponer a sus familias para que reclamen”.

“El abandono es total —lamentó—. Antes de las elecciones los llamaban y prometían soluciones, hoy ni les atienden el teléfono.” Si la Caja no cumple con el fallo, adelantó que pedirá “multas personales al directorio” y recordó que “el incumplimiento de una orden judicial puede derivar en consecuencias penales”.

Para Giménez, la raíz del problema está en la falta de idoneidad y control dentro de la Caja: “El directorio está compuesto por policías, cuando en otras provincias esas funciones las cumplen actuarios o especialistas. Con todo respeto, un policía no está preparado para administrar un patrimonio de esta magnitud. Necesitamos gente capacitada”.

También apuntó a la clase política: “El Poder Judicial actuó rápido, pero es raro que a la dirigencia —desde la Legislatura hasta el Ejecutivo— no le importe. En términos constitucionales, el Estado provincial es el último garante de los haberes jubilatorios, y hoy está ausente”.

El abogado extendió su crítica al plano político y cuestionó la relación del gobernador Gustavo Melella con el Gobierno Nacional: “Tiene una actitud personalista de ‘rebelde way’, se negó a tender puentes y dinamitó todos los vínculos con la Nación. Tierra del Fuego depende enormemente de esos fondos y hoy tenemos un gobernador ausente, sin la humildad ni la inteligencia para reconstruirlos”.

“El gesto de retirar la policía al Presidente estuvo mal, igual que declararlo persona no grata. Es increíble que con la crisis que tiene la provincia en estos seis años no se haya interpelado a ningún ministro”, señaló.

Finalmente, Giménez se refirió a la posibilidad de reformar la Constitución provincial: “Nos debemos una nueva Constitución. No hay riesgo de que tenga influencia libertaria; el problema fue lo que dejó la influencia kirchnerista o peronista. Esta Constitución permitió concejos deliberantes con miembros ilimitados, tribunales de cuentas cuestionados y jueces eternos”.

A pesar de las dificultades, se mostró esperanzado: “Tal vez tengamos una oportunidad hermosa de cambiar las estructuras de Tierra del Fuego. La generación que fracasó, por acción u omisión, puede dejarle una Constitución mejor a las que vienen, con sistemas de control que realmente funcionen”.

Comparte