El secretario general de la Unión de Personal Superior Ferroviario, Juan Avellaneda, denunció un “plan sistemático de desfinanciamiento” del Puerto de Ushuaia y advirtió que el uso de fondos para fines ajenos a la actividad portuaria vulnera leyes nacionales y provinciales. A través de una carta abierta, alertó que esta situación pone en riesgo la autonomía del puerto e incluso su continuidad bajo administración provincial para caer en manos de Nación.
La intención de la carta abierta a la comunidad «fue difundir lo que está pasando, porque esta ley vino a quebrantar un montón de normas: desde el traspaso Puerto-Nación en los 90, convenios provinciales vigentes y hasta la Ley de Creación de Puertos”, denunció. Según explicó, el reclamo no es solo gremial, sino institucional: “Nos preocupa que se tomen fondos de forma arbitraria para cubrir una obra social destruida o un sistema de salud colapsado. El puerto genera sus propios recursos, que por ley son de afectación específica para la actividad portuaria”.
Avellaneda sostuvo que el gobierno provincial retiró 4 mil millones de pesos bajo la figura de un préstamo interno, algo que calificó como improcedente. “La Dirección de Puertos no es una entidad financiera. Para eso está el Banco de la Provincia, con respaldo crediticio. Acá están sacando plata de todos lados como manotazo de ahogado”, afirmó.
El dirigente aseguró que ya hubo advertencias desde Nación: “Les dijeron claramente que si los fondos no se usan para la actividad portuaria, el puerto vuelve a Nación. No lo estamos inventando nosotros, está escrito en la ley”.
En su diagnóstico, la administración provincial exhibe un “superávit mentiroso” basado en obras paralizadas: “Hay superávit porque no se ejecuta nada. El muelle sur está destruido, no tenemos defensas adecuadas, el tendido eléctrico tiene más de 15 años y se rompe cada tanto. En seis años de gestión no han comprado una defensa como corresponde”.
Avellaneda también remarcó el peso económico del puerto: “Más del 60% de la provincia trabaja directa o indirectamente con el puerto. Es la puerta de la Antártida. No se puede desfinanciar un ente que genera tanta mano de obra y que sostiene la actividad turística y marítima”.
Frente a las críticas que acusan al gremio de tener fines políticos, respondió: “No estamos haciendo campaña para nadie, estamos defendiendo la institución. Vemos con buenos ojos que otros trabajadores también estén defendiendo las suyas. Es una pelea de toda la provincia”.
Para Avellaneda, el riesgo es mayúsculo: “Si seguimos así, peligra la temporada y peligra mucho más. Las empresas navieras, los catamaranes y las agencias marítimas ya pidieron reuniones, pero el gobierno no escucha ni a los trabajadores ni a quienes generan trabajo. Eso es lo más grave”.
El dirigente cerró con un llamado de atención: “Hoy se están rompiendo las instituciones. Hay que prestar atención, porque lo que está en juego no es un conflicto gremial más, sino el futuro del puerto y de gran parte de la economía fueguina”.
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