El biólogo del CADIC, Adrián Schiavini, advirtió sobre los riesgos ambientales y las limitaciones técnicas de modificar la ley que prohíbe las salmoneras en el Canal Beagle. En medio del debate por el proyecto de La Libertad Avanza que busca permitir cultivos con el sistema RAS.
“Si mañana quiero instalar un RAS en Caleta San Pablo, tengo agua y camino, pero no energía. A mayor distancia de redes eléctricas o de gas, más inviable es”, explicó. También remarcó que la ley actual prohíbe las jaulas flotantes, pero permite cultivos en tierra con sistemas cerrados y más amigables con el ambiente. “Podemos hacer algo más prolijo que Chile, con menor impacto”, afirmó.
Cuestionó a quienes ven en el modelo chileno un camino a imitar: “algunos funcionarios encantados con los ceros de los dólares creen que si no lo hacemos es por culpa de ambientalistas bobos”.
Además, criticó la falta de planificación estatal al decir que “no puede decidir solo Pesca. Tienen que coordinar con Ambiente y Planificación para evitar un impacto acumulativo”.
Sobre los dichos del exdiputado Gastón Roma, respondió con ironía: “apaz que se rateó geografía. En San Sebastián hay mareas de 9 metros. La instalación tiene que soportar ese castigo”.
Schiavini también explicó que el límite de 50 toneladas fue fijado en consenso con el sector y que podría revisarse si se trata de sistemas RAS: “tienen poco impacto, es lógico pensar en aumentar ese tope”.
Finalmente, descartó el mar abierto como alternativa viable al “instalar jaulas a 60 km de la costa es una locura. Lo más probable es que terminen en la playa por la fuerza del mar”.






