Sin calefacción: «No estamos para seguir esperando», estudiantes realizan una sentada en el Colegio Ernesto Sábato

Estudiantes del establecimiento llevan adelante una sentada para exigir solución al problema de calefacción que se arrastra desde el año pasado. Las reuniones con el Ministerio de Educación y Obras Públicas dejaron más dudas que certezas.


Hay aulas en el Colegio Provincial Ernesto Sábato de Ushuaia donde el frío de mayo entra sin que nadie lo detenga. No hay calefacción, y los estudiantes que cursan en el turno mañana lo saben hace meses. Lo saben desde el año pasado, en realidad, cuando los reclamos empezaron y las respuestas comenzaron a acumularse sin que nada cambiara.

Esta semana la paciencia se acabó. Los alumnos del Ciclo Básico y el Ciclo Orientado se organizaron y convocaron una sentada para visibilizar lo que las gestiones internas no habían logrado resolver. Simón Pereyra, presidente del Centro de Estudiantes, explicó que la medida apunta al problema de infraestructura en general, pero que la calefacción es el punto más urgente: «Desde el año pasado venimos reclamando para que se arregle», dijo en declaraciones a Radio Provincia: «No son épocas para aguantar el frío.»

Dos aulas en particular no tienen calefacción operativa. Para quienes entran a primera hora de la mañana, eso no es un detalle menor: es una hora, dos horas, toda la jornada aguantando el invierno patagónico desde adentro. Pereyra lo resumió sin vueltas: «No son épocas para aguantar el frío».


El martes, estudiantes y autoridades se sentaron a dialogar. Estuvieron presentes el equipo directivo y representantes del Ministerio de Educación. Pero lo que volvieron a escuchar no fue una solución: fue una posibilidad. «Dijeron que se estaba trabajando para que en esta semana esté la calefacción, pero no es una confirmación. Fue más bien un ojalá que para esta semana se termine eso», relató Pereyra.

Esa respuesta, calificada por el propio estudiante como «parcial», fue suficiente para que los delegados tomaran una decisión: continuar con la sentada. «Necesitamos una solución real», sintetizó.

El historial de postergaciones no ayuda a la confianza. Obras Públicas había prometido encarar las refacciones durante las vacaciones de verano. No ocurrió. Luego se habló de mayo. Hoy, sobre el cierre del mes, todavía se están consiguiendo los caños. «Estamos a final del mes y recién se están consiguiendo los materiales», señaló Pereyra, que estima que las obras podrían finalizar recién a fines de junio.

«Vamos a continuar hasta que los arreglos estén hechos», sostuvo el estudiante. Hay algo que distingue al Sábato de otros establecimientos: el colegio tiene por tradición evitar la pérdida de días de clase y suele hacer todo lo posible para mantener las semanas completas. Que los estudiantes hayan decidido de todas formas saltar ese principio habla de cuánto se agotó la tolerancia. La sentada no es un capricho ni una excusa para no entrar: es la señal de que ya no alcanza con esperar.

La postura del Centro de Estudiantes es clara y no admite ambigüedades: la medida se sostiene hasta que el problema quede resuelto de forma definitiva. «Vamos a continuar hasta que los arreglos estén hechos», concluyó Pereyra.

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