Deudas impagas y obras frenadas: Para Souto es un «castigo» macrista a los municipios

El jefe de gabinete de la Municipalidad de Ushuaia, Oscar Souto, aseguró por Radio Provincia, que tanto desde el gobierno provincial como nacional «hay una política de castigo» contra el municipio capitalino y de Río Grande, “por no someterse a la política nacional”. Para el jefe de gabinete, el gobierno de Bertone y el referente del PRO, Héctor Stefani, son los responsables por la deuda de coparticipación y por obras que se anuncian, pero no se concretan.

El jefe de gabinete municipal, cargó contra el gobierno nacional y el provincial al referirse a obras frenadas y a la deuda de coparticipación de 90 millones, que mantiene con el municipio capitalino.

Si bien, Souto aclaró que en estos momentos se están “compensando deudas históricas con la provincia y en ese terreno estamos avanzando, es deuda que tiene el gobierno con el municipio desde hace años, y los números preliminares, va a dejar una cifra importante a favor de la ciudad”, también reparó, en que no hay fecha de cancelación de esas deudas.

Destacó que continúan “teniendo dificultades con la coparticipación”, donde la deuda de 2016, ronda los 90 millones.

El jefe de gabinete también remarcó que muchas obras anunciadas, después “caen en el olvido”.

Subrayó “una política de castigo a las ciudades”, con la demora de créditos que hace meses fueron acordados y destacó el caso del financiamiento para la compra de colectivos, que aún espera y cuestionó a Stefani por anunciar obras que no se realizan.

Advirtió como ejemplo, el caso de los concejales capitalinos “que no son del oficialismo pero se han puesto la camiseta de los vecinos, independientemente de quien esté al frente del municipio”, mencionando al afiliado al PRO Tomás Bertotto y al radical Juan Manuel Romano.

«El gobierno de Macri tiene un discurso marketinero para ganar una elección y ya vimos que provocó el mayor fraude electoral desde el retorno de la democracia”, recriminó.

“Indudablemente hay un discurso de sectores del gobierno nacional y provincial, y la realidad los desmiente rotundamente. Lo mismo ocurre con el Municipio de Río Grande, que tiene poner fondos propios que son reintegrados con muchos meses de atraso, mientras se anuncian obras por parte de la provincia”, dijo.

«Lo único que tenemos para pensar es que es un castigo a dos municipios que no se han sometido a las políticas nacionales, y que con tanto entusiasmo acompaña el gobierno provincial”, cerró.

Comparte