Mientras sigue la búsqueda del sobrino de Julia Mónica Guerra, identificado por varias vecinas saliendo de la vivienda de la mujer asesinada ayer, la jueza María Cristina Barrionuevo, ordenó la detención de la contadora Graciela Mabel Guerra, por el crimen de su hermana. La magistrada consideró que incurrió en varias “contradicciones” en su declaración.
Una mujer de 58 años fue asesinada y descuartizada ayer en su casa de Ushuaia y la Policía buscaba a un sobrino de la víctima, de 36 años, con antecedentes de uso de drogas y enfermedades psiquiátricas. La víctima, identificada como Julia Mónica Guerra, fue hallada esta mañana por su pareja dentro de la bañadera de su casa, de calle Las Águilas, en el barrio Andino de Ushuaia.
La Jueza, María Cristina Barrionuevo, ordenó la detención de la contadora Graciela Mabel Guerra (63), por el crimen de su hermana. La policía aún continúa en la búsqueda de Guillermo Díaz Guerra, hijo de la mujer detenida por estar sospechado de ser el autor del crimen.
En tanto ayer a la medianoche la jueza Barrionuevo, además ordenó la detención de Graciela Guerra, ante las dudas que dejo su testimonio en los investigadores del caso, según informó hoy Fm Aire Libre.
Según se pudo saber, Graciela Guerra fue quien se había comunicado al 101 de la Policía, alertando que en el interior de su casa, estaba el cadáver de su hermana Julia Mónica Guerra (58). El cuerpo estaba totalmente mutilado, fue seccionado en tres partes, aparentemente se habrían usado dos cuchillos tipo tramontina, para seccionarlo a la altura de la cintura, y además estaba depacapitada.
El interior de la casa no presentaba signos de violencia, y no faltaba nada, por lo que se descartó que el motivo haya sido el del robo.
La pareja de la víctima, un abogado de Ushuaia, también llamó al 101 desde la puerta de la casa. El mismo había sido alertado por la contadora Guerra de lo sucedido y fue de inmediato a la vivienda.
Un dato que analiza la Policía y la Justicia es una carta que escribió el hijo de la contadora, Guillermo Díaz Guerra, donde demostraba su odio a la “tía Julia”, porque su madre tiempo atrás le había pedido a él que dejara la casa porque allí iban a vivir las dos mujeres. Por este motivo el hombre se fue a vivir a una casa en calle Alem al 2400.
La madre le habría pedido que dejara de vivir con ellas, por la mala relación que tenía con su tía, quien habría llegado a radicarse en Ushuaia hacia algo más de un año.
Dos vecinas de la casa brindaron ayer su testimonio, y una de ellas dijo haber visto a Guillermo Díaz Guerra retirarse de ese lugar a las 9 de la mañana, vistiendo un pantalón corto y un buzo oscuro, acompañado por un perro.
El hombre es buscado en toda la provincia, y se sospecha que podría encontrarse en la zona boscosa, ya que conocía varios senderos por las caminatas que solía hacer.
Entre las contradicciones que llevaron a la detención de la hermana de la víctima, la mujer declaró que aproximadamente a las 8 de la mañana del domingo salió para trabajar y que regresó dos horas después. Y dijo que al ingresar a su casa se encontró con el cadáver mutilado de su hermana.
Asimismo declaró que al ver ese “horroroso cuadro” volvió a salir, que dio unas vueltas en su automóvil y que regresó al domicilio, y recién en ese momento llamó a la Policía alertando lo sucedido, después se comunicó con el abogado, pareja de su hermana.
Para los investigadores, esta declaración deja muchas dudas. Además, los peritos confirmaron que en “apenas dos horas no se puede seccionar un cuerpo con uno o dos cuchillos del tipo tramontina. Eso es imposible”, le informaron a la jueza.
Fuente: Actualidad TDF





