La agrupación Hablemos de Autismo Tierra del Fuego invita a la comunidad a sumarse al «aplauso amigable», un gesto de manos en alto sin ruidos, para que las personas con autismo disfruten sin sobreestimulación durante el desfile del 12 de octubre por el 141° aniversario de Ushuaia. Luján Tito, referente de la organización, explicó que es el segundo año que se implementa esta iniciativa, fundamental por la hipersensibilidad auditiva de los niños, y un llamado a la solidaridad para evitar crisis.
“El año pasado desfilamos y fue muy positivo para las familias que participaron, y ahora, en el 141 aniversario de Ushuaia, vamos a volver a salir pero con un pedido especial”.
Ese pedido es el de un “aplauso amigable, silencioso”, que busca que el público levante las manos pero evite el ruido estruendoso de los aplausos tradicionales, porque “nuestros chicos tienen hipersensibilidad auditiva y sensorial y lo pasan mal con los ruidos. Estamos apelando a la solidaridad de nuestros vecinos para que los chicos puedan desfilar sin crisis”. Este simple gesto, coordinado y respetuoso, es un ejemplo de empatía que permite la participación de todos en la fiesta pública.
Además del desfile, Luján comparte otras iniciativas que reflejan un compromiso integral con la inclusión: “Hicimos una fiesta por el Día de las Infancias, sin música ni ruidos, para que los chicos disfrutaran sin sobreestimulación. Fue un momento lindo, con sonrisas enormes y mucha felicidad”. También agradeció la solidaridad en la donación de juguetes, los cuales se donaron nuevamente al Centro Integrado Amanda Beban, un espacio que acoge las primeras infancias.
Un aspecto fundamental del trabajo es la capacitación para un entorno más amigable en espacios públicos: “Hicimos una capacitación en el Poder Judicial para que puedan ser más inclusivos con el autismo, y muy pronto inauguraremos un espacio sensorial en el aeropuerto Malvinas Argentinas, pensado para que los chicos puedan manejar mejor el estrés sensorial en esos lugares”. Esta iniciativa, que se replicará también en Trelew y El Calafate, es fruto de un diálogo respetuoso y colaborativo con autoridades y personal del aeropuerto, que “decidieron sacar los parlantes con música y entender la necesidad de un espacio amable para estas personas”.
Luján resalta que nada de esto se hace con fines económicos ni pagos: “Los comercios que se suman lo hacen por empatía y solidaridad, nadie cobra ni paga nada, es un acto de humanidad de sus trabajadores y dueños”. Ese gesto se traduce en espacios como “El arco”, que ahora es un lugar sin música molesta, y en cines distendidos que promueven experiencias sin sobrecarga sensorial.
Conmovida por el proceso, Luján destacó: “Estamos construyendo una sociedad más justa, humana y solidaria con las neurodiversidades. No tenemos más que palabras de agradecimiento para quienes se suman, para las familias que confían y para los chicos que nos inspiran a seguir luchando”.
Tito agradeció la colaboración de medios, vecinos y empresas en la construcción de una sociedad más inclusiva y humana para la neurodiversidad.
Radio Provincia






