La referente de los jubilados autoconvocados Patricia Blanco, informó por Radio Provincia, que durante esta mañana debió presentarse ante la justicia, ya que fueron citados los once procesados por el corte de la ruta 3 durante el conflicto con el gobierno provincial. Sostuvo que no posee los 200 mil pesos de embargo que le exigen y destacó que «no hay que aflojar, hay que ser fuertes y seguir buscando siempre la verdad”.
Respecto al embargo indicó que no cuenta con esa cantidad de dinero «y por supuesto dejé asentado que no tengo esa suma, ahora hay que esperar lo que decida la justicia, a cada uno de los once que estamos involucrados en esta causa nos traban un embargo de 200 mil pesos. Yo lo único que tengo es mi sueldo de jubilada nada más», dijo.
“Ponen la misma vara para todos, un gremialista por lo menos tiene el respaldo económico de un gremio, pero una jubilada no tiene respaldo económico de nada”, manifestó Blanco, ya que es la única involucrada que no pertenece a ninguna organización sindical.
“Por lo que me dijo el Dr. Félix Santamaría -su abogado defensor- ahora hay que esperar lo que decida la justicia. Tengo una licuadora, un lavarropas, pero eso no vale mucho. Trato de tomármelo con soda, pero es una situación muy complicada”, reconoció.
La jubilada precisó que su abogado, el Dr. Félix Santamaría, ya hizo la apelación “hay que esperar que contesten y ver qué pasa con el embargo, después seguramente vendrá el juicio», detalló. Sin embargo, advirtió que esto “no me asusta, ni me calla, ni me intimida porque para mí la justicia no es justa».
Blanco aseguró que no está sola en esta situación e indicó que cuenta «con un grupo bastante numeroso de jubilados de la provincia, de muchos que están fuera y gente que nada tiene que ver pero me conoce y sabe quién soy, que sabe de mi lucha hace cinco años, tengo siempre el apoyo de mi familia, pero no con la clase política, que llegó donde llegó usando la gente como la usa y no le importó que estemos cinco años cobrando en cuotas, que nos saquen la movilidad o nos hagan aportar obligatoriamente”, apuntó.
«Lo hablé con mi familia y con mis hijos y no puedo abandonar esta lucha hasta que la clase política entienda que el jubilado es intocable y no le tienen que joder la vida», añadió.
“Tenemos que pedir permiso para viajar, porque estamos procesados. Ya tuve que pedir permiso para viajar y cada vez que me ausento de Ushuaia tengo que avisar. Los que decimos la verdad somos los que pedimos permiso, los que nos robaron y nos siguen robando, viven con total libertad e impunidad, pero no hay que aflojar, hay que ser fuertes y seguir buscando siempre la verdad”, cerró.







