Federico Hellemeyer, presidente de AFARTE, se refirió a los transcendidos que aseguran la decisión del gobierno nacional para bajar a cero el arancel de importación de computadoras, tanto de PC’s como notebooks y sus componentes, a partir de enero de 2017 y consideró que «no es un escenario nada alentador».
La decisión, que aún no fue oficializada, comenzará a regir con el primer día hábil de 2017. Ante este panorama el presidente de AFARTE Federico Hellemeyer, precisó: «Venimos preocupados y en alerta por las iniciativas del gobierno respecto a los productos informaticos desde hace ya tiempo en el año porque este es el tercer o cuarto trascendido».
«Desde que asumió este gobierno planteó que los productos informáticos son herramientas que ellos querían poner en manos de pequeños y medianos empresarios con el precio más barato posible y para bajar la competencia era necesario abrir la importación. Con este enfoque empozamos a tener reuniones en conjunto con la UOM y las Cámaras que representan esta actividad donde el gobierno mantenía esta postura», relató por Radio Provincia.
«Esto no se ha materializado en un ningún tipo de medida administrativa concreta pero los rumores parecen tener cada mas fuerza y en la eventualidad de que esto ocurra es una mala noticia para la producción local, porque la apertura de la importación la va a afectar y por supuesto afectará las fuentes de trabajo», evaluó.
Además indicó que «el mismo gobierno reconoce que una rebaja del 35 al 0% solo resinificaría en el mejor de los casos una rebaja del 12% de precio de venta al público y tendríamos que ver si esa rebaja es del 12% con lo cual la baja de arancel de importación en un escenario de tanta variabilidad macroeconómica como el que tiene Argentina quizás sea una medida que no tenga un efecto muy concreto para el consumidor y si tenemos también la pérdida de un motón de puestos trabajo entonces no es un escenario nada alentador».
Por último puntualizó que para mejorar la competitividad «las terminales estamos haciendo un esfuerzo juntando las clavijas sobre toda la cadena de valor que está a nuestro alcance como para largar el producto lo más barato posible».







