Luego de difundirse el comunicado de parte del Directorio del IPAUSS en el que exhortan a Ana Villanueva y Margarita Gallardo a cesar en los supuestos ataques y maltratos al personal, la presidenta del organismo aseguró que quienes sufren agresiones permanentes son ellas; y reveló toda suerte de improperios proferidos por los directores sindicales.
Villanueva sostuvo que ha “soportado improperios, insultos, faltas de respeto, gritos, y he presentado notas respecto de ello en el ámbito que corresponde, que es el Directorio, y no denuncias mediáticas que no contribuyen a la solución de los problemas”, dijo de la modalida del comunicado por la que optaron Gustavo García, Fabián Recabal Néstor Ledesma y Norma Mansilla, actualmente mayoría en el Directorio.
“Si lo que buscan es una cuotita de fama, evidentemente la han conseguido”, dijo, y negó tener animosidad con el personal, ni para el caso de la administradora María Inés Fernández, a quien votó para ocupar ese cargo al que accedió “por concurso”; ni respecto del tesorero, que es un “empleado de carrera con una gran responsabilidad”.
No fue igual la postura respecto de Adrián Fioritto, y recordó su pedido de baja del cargo, por tratarse de “una categoría 24 con 40 mil pesos de sueldo”, que no está en condiciones de pagar el instituto. “El coordinador de prensa lo pusieron los mismos que hostilizan, Recabal, García y Mansilla, para que hable de ellos básicamente”
“Yo me siento absolutamente respetada por los empleados, a los que siempre he tratado con respeto. Cuando tuve diferencias con alguno siempre las hemos aclarado y continuamos trabajando en una relación profesional y madura”, aseveró.
Lamentó que ahora haya “tres directores que han elegido el camino de la hostilidad y la confrontación hacia mi persona y las decisiones que se toman desde Presidencia”.
Citó casos concretos, como la decisión de quitarle el adicional por desarraigo y además los improperios por ser “mujeres y viejas”, según la visión de estos directores.
“Ante todos los directores, el señor Ledesma se dirigió hacia mí a los gritos, utilizando palabras muy procaces, que yo no repito, pero de una grosería inusitada. Ningún director intervino y ese es el ambiente en que se desarrollan las actividades en el IPAUSS”, señaló.
El martes por la tarde, “por la situación que se estaba viviendo, una empleada se retiró descompuesta”, por la violencia “tanto de García como de Recabal”, agregó.
“Estas cosas con (Vicente) Sinchicay –ex presidente- no pasaban porque es hombre. No es casual que el blanco de su virulencia seamos Gallardo y yo, que somos mujeres y además viejas, en su concepto. Ayer el director García le dijo a la directora Gallardo que tenía olor a naftalina, lo cual es una grosería. Es una persona mayor, tiene 58 años y trabaja sentada a su lado. Hay provocaciones sostenidas y sistemáticas que son el cotidiano de este Directorio, de una vulgaridad y una procacidad realmente lamentable”, sentenció.
Fuente: Sur 54






