El secretario de Gobierno del Municipio de Río Grande, Gastón Díaz, denunció que las demoras en el envío de recursos coparticipables provinciales ya acumulan $17.200 millones, con liquidaciones que registran atrasos de más de 60 días.
Para la gestión municipal, el conflicto dejó de ser una complicación técnica o administrativa: “Existe la decisión política de la Provincia de ahogar financieramente al pueblo de Río Grande”, sentenció Díaz en declaraciones a Radio Provincia, marcando que la brecha creció en $1.200 millones solo en las últimas semanas. El funcionario aclaró además que el reclamo no responde a la caída general de los recursos nacionales, sino a partidas que el Ejecutivo provincial ya percibió pero frena semana a semana.
La falta de goteo financiero ya impacta en áreas operativas sensibles como la contención social, el mantenimiento de los centros de salud municipales y la paralización de la obra pública. La crisis incluso frenó la negociación salarial con los empleados de la Comuna: “No puedo entrar en una discusión de una mejora salarial absolutamente necesaria para los trabajadores porque los recursos no están llegando”, reconoció Díaz.
Pese a que las reuniones entre funcionarios y los propios mandatarios se mantienen en pie, en el municipio advierten que los contactos institucionales no se traducen en soluciones: “Diálogo existe; lo que no existe son las transferencias de fondos”, senteció Díaz, impulsando el debate en la Legislatura de una ley de goteo automático que ponga fin a las demoras discrecionales.







