«El Gobierno trabajó sobre lo emergente; no tiene un programa de mantenimiento para las escuelas»

Las deficiencias edilicias y la falta de planificación en la infraestructura escolar volvieron a interrumpir el ciclo lectivo en Ushuaia. Tras un receso extendido que buscaba poner a punto los edificios, establecimientos como el Colegio Técnico Olga B. de Arko enfrentan un cuadro crítico de calefacción que imposibilitó el dictado normal de clases, registrando temperaturas interiores de hasta 10 grados en las aulas.

La situación se agravó luego de que la distribuidora Camuzzi realizara inspecciones en el sistema central del colegio técnico. Aunque los equipos de calefacción habían sido intervenidos durante el fin de semana, las pruebas de hermeticidad detectaron fugas en la cañería principal. La empresa prestadora procedió a clausurar el ramal afectado, dejando fuera de servicio a cuatro de las seis calderas de la institución.

El referente sindical de AMET, Juan Carrizo explicó que el frío volvió inviable la permanencia de alumnos y personal en el edificio. Señaló que desde el inicio de la semana se registraron valores térmicos incompatibles con la actividad escolar, situándose entre los 10 y 13 grados en sectores como la planta alta y el laboratorio.

«Las cuestiones de fondo seguían latentes y los problemas no iban a desaparecer. Se tomaron cinco días más para tratar de cumplir, pero esto es un problema de la gestión y de los trabajos que no se hicieron», afirmó Carrizo.

El dirigente también cuestionó la lentitud de las autoridades para suspender las actividades preventivamente y criticó la pérdida de autonomía de los equipos directivos para tomar decisiones ante emergencias climáticas o edilicias.

«Es irracional que a esta altura un director no tenga la potestad de evaluar la situación y suspender las actividades por una cuestión de sentido común», remarcó.

El panorama no es aislado: instituciones como el Colegio Sobral y la Escuela 31 también reportaron suspensiones y medidas de fuerza vinculadas a fallas en los servicios de agua y calefacción. Frente a este escenario, Carrizo responsabilizó al Poder Ejecutivo provincial por la falta de planificación y la falta de envío de informes hacia la Legislatura.»El Gobierno trabajó sobre lo emergente; no tiene un programa de mantenimiento ni una planificación para no llegar a estas situaciones extremas. Se le pidió la información al ministro y directamente decidió no contestar», cerró.

Mientras la comunidad educativa espera la llegada de cuadrillas para reparar los tramos clausurados y realizar nuevas pruebas de estanqueidad, los equipos docentes evalúan implementar dispositivos pedagógicos de contingencia para mitigar la pérdida de días de clase.

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