“No quiero votar para nada”: Gabriela Muñiz Sicardi y la urgencia de ordenar un Concejo que funciona con reglas de 2009

Mientras la ciudad recibe la nieve del inicio de las vacaciones de invierno, el Concejo Deliberante de Ushuaia atraviesa puertas adentro una situación bien distinta: la viceintendenta Gabriela Muñiz Sicardi, reconoció por Radio Provincia que el crecimiento institucional no vino acompañado de las normas ni la infraestructura necesarias para sostenerlo.

El problema de fondo es reglamentario. Después de la reforma de la Carta Orgánica de 2022, que amplió el Concejo de siete a diez integrantes y creó la viceintendencia, un fallo judicial dejó sin efecto el nuevo reglamento justo antes de que asumieran las autoridades actuales. «En el mismo día que asumimos volvimos a funcionar con un reglamento del año 2009», recordó Muñiz Sicardi. Esa norma le asigna atribuciones de concejal que hoy no ejerce, como el voto de desempate, algo que prefiere evitar: «No quiero votar para nada; mientras menos vote, mejor», sostuvo, al remarcar que impulsa un texto que se ajuste a su función real de coordinación. Según explicó, la falta de acuerdo entre los diez ediles —se necesitan siete votos para aprobar el nuevo reglamento— frena el debate pese a que ya circularon borradores desde hace meses.

A ese vacío normativo se suma un problema edilicio: el Concejo funciona repartido en cinco alquileres distintos porque la construcción de su sede propia, iniciada en 2018, quedó inconclusa. Muñiz Sicardi justificó el cambio de estrategia para retomar la obra con personal municipal y compra directa de materiales: «Hacer la sala de recinto con una empresa nos costaba entre 500 y 700 millones de pesos». Admitió que el avance es «lento, muy lento», aunque destacó que ya cerraron la planta baja con aberturas propias, un paso para dejar de pedir prestado espacio en otras instituciones para sesionar.

La funcionaria también cuestionó al Gobierno Nacional por exigir al municipio que retire el acopio de sal vial de los galpones de la Armada en pleno invierno. «Me parece muy irresponsable; demostró una vez más que quienes están en Nación no saben dónde vivimos», disparó, en defensa de un insumo que consideró clave para la seguridad de las calles fueguinas. Sobre el manejo de los recursos municipales, cerró con una definición sobre su propia gestión: «Prefiero que me digan que soy una persona tacaña, pero justa».

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