El complejo termal de Tolhuin debió cerrar sus puertas luego de que el Concejo Deliberante rechazara la estructura de tarifas propuesta por el Ejecutivo municipal, una decisión que impacta en cadena sobre el sector turístico y comercial de la zona.
La medida encendió las alarmas en el municipio. La secretaria de Gobierno, Ana Paula Cejas, criticó por Radio Provincia la postura de los ediles frente a un esquema que había sido diseñado y articulado técnicamente por las carteras de Economía, Turismo y Producción: «Ese rechazo al cuadro tarifario nos veda de toda posibilidad de poder seguir con el complejo termal a puertas abiertas y más aún, nos complica no solamente al municipio, sino también, por ejemplo, a toda la organización que se había hecho con los prestadores turísticos de todo rincón provincial, con los que tienen alojamientos y otros servicios, porque se venía trabajando desde el municipio, desde el área de turismo y producción en diálogo permanente y pensando estrategias en conjunto con ese sector», explicó la funcionaria.
En el análisis que hacen, la resolución no mide el impacto real en el entramado socioeconómico de la comuna, afectando tanto a los emprendedores que planificaban sus ofertas en base al atractivo termal como a los propios visitantes. En este sentido, la funcionaria advirtió que «esa decisión que tomó unilateralmente, el Concejo Deliberante nos genera un perjuicio bastante importante, no solo al municipio, sino a muchos actores de la localidad».
El trasfondo del conflicto deja entrever una fuerte tensión política, que según Cejas, la propuesta de tarifas se había presentado formalmente el año pasado, pero no recibió un tratamiento oportuno durante el período ordinario de sesiones. Ante la falta de avances, el Intendente fijó los valores por decreto durante el receso —apelando a la Ley Orgánica de Municipalidades—, una vía que luego fue desarticulada por el cuerpo deliberativo.
«Se ofendieron cuando el Intendente usó la Ley Orgánica de Municipalidades para tomar esa decisión en el período de receso y por una cuestión de egos, seis meses después, lo rechaza y nos generan un vacío, porque hoy las termas tienen que cerrar las puertas porque no tiene forma de poder sostenerse el servicio si uno no tiene un ingreso mínimo», argumentó Cejas.
Proyectos en marcha pese al freno
A pesar del escenario adverso y la falta de ingresos para el sostenimiento diario del lugar, desde el Ejecutivo aseguraron que la planificación a largo plazo no se detiene. El foco está puesto en la infraestructura y en la obra de un nuevo edificio, proyectada por la Secretaría de Planificación, que iniciará formalmente una vez concluida la veda invernal.
Esta nueva edificación, aseguró Cejas, «nos permitirá generar interés en ofertas de desarrollo público y privado. Cómo nos da el tiempo también para ir fortaleciendo el lugar con otra construcción… que le garantice a la población… no solamente tener un servicio de calidad más elevado, sino que además le va a garantizar a nuestros trabajadores municipales tener mejores condiciones laborales».
El desafío inmediato, sin embargo, sigue siendo político. La reactivación del complejo turísticamente estratégico dependerá de que se destrabe la vía del consenso, una alternativa que el municipio reclama recuperar de manera urgente: «Tendría otra sensación si proponen la discusión, si uno puede formar parte de ella y tiene una ida y vuelta que no necesariamente uno va a opinar igual en el mismo momento, pero se llega a un punto donde resignando quizás algunas posturas de los dos lados, podemos llegar a una decisión que sea la mejor para toda la comunidad», concluyó.





