En una sesión marcada por la emoción de proyectos sociales colectivos, el concejo deliberante también enfrentó fuertes cruces políticos por el manejo urbano y un postergado homenaje que seguirá en comisión.
El Concejo Deliberante de Ushuaia llevó adelante una intensa sesión ordinaria en la que se mezclaron conquistas sociales históricas con duros posicionamientos políticos. Entre los temas más destacados, se aprobó de forma unánime el paso definitivo para que el Centro de Actividades Alternativas para Personas con Discapacidad (CAAD) cuente finalmente con su espacio propio, un logro largamente anhelado por la comunidad.
«Después de mucho tiempo, y con la posibilidad de que sea un hecho concreto, se dio el último paso para que el CAAD tenga su lugar, su espacio otorgado a la cooperadora», destacó con entusiasmo el concejal Nicolás Pelloli.
El parlamentario recordó que este proyecto surgió de un trabajo conjunto con el Ejecutivo tras una licitación frustrada años atrás con fondos nacionales. Ahora, gracias a la campaña solidaria ‘un ladrillo’ y al aporte de empresas y vecinos, están «cerquísima de poder avanzar y poner los primeros ladrillos» para la construcción del primer módulo.
El debate por los espacios verdes y la respuesta a la oposición
La sesión también albergó discusiones complejas en torno a la política habitacional y la desafectación de tierras fiscales y espacios verdes, un punto que suele despertar críticas de la oposición. Pellolli defendió la rigurosidad técnica de estos movimientos urbanos, explicando que se trabaja bajo lineamientos del Consejo de Planeamiento Urbano (CoPU) y que siempre se busca compensar al medio ambiente.
«Cada vez que se desafecta un espacio verde, justamente lo que se hace es buscar compensar con otros espacios, y en general son espacios de medio ambiente más delicado, con mayor posibilidad de resguardo», detalló el edil.
Frente a las duras acusaciones en redes sociales del exconcejal Tomás Garro Muñoz, quien sugirió la existencia de hechos de corrupción en la entrega de predios públicos, Pelloli se mostró categórico y le restó entidad al cruce digital: «Si tiene alguna posibilidad, puede ir al Poder Judicial. No hay ningún problema. Nosotros estamos muy tranquilos con el trabajo». Asimismo, ponderó la labor del personal de planta técnica de la Secretaría de Hábitat, asegurando que actúan con absoluto compromiso por la ciudad más allá de las coyunturas partidarias.
Colectivos y frecuencias
La realidad del transporte público no quedó fuera de la agenda. En un contexto nacional de quita de subsidios y fuertes incrementos en los combustibles, Pelloli reconoció que el servicio de colectivos es deficitario en todo el país, pero defendió el rol de la empresa de capitales mixtos Ushuaia Integral Sociedad del Estado (UISE).
A diferencia de las firmas privadas que buscan únicamente un rédito económico, argumentó que la UISE persigue amortiguar el impacto en el bolsillo del usuario: «Hay cosas para mejorar, sí, y hay cosas que se han mejorado. Hoy se llega a lugares donde era impensado, como Andorra, la zona de los Banderas o el Pipo», dijo, señalando que la prioridad sigue siendo gestionar financiamiento para sumar unidades y lograr bajar las frecuencias.
El homenaje a «Tito» Stefani seguirá en comisión
Uno de los momentos más delicados de la jornada estuvo vinculado al pedido de la familia del fallecido diputado Héctor «Tito» Stefani para homenajear su trayectoria dándole su nombre a una arteria de la ciudad. Si bien existe una voluntad unánime de los diez concejales para otorgarle dicho reconocimiento, el proyecto retornó a comisión debido a discrepancias con el lugar inicialmente sugerido: el Paseo de la Mujer.
El debate cobró una fuerte carga simbólica dado que la sesión coincidió temporalmente con las movilizaciones nacionales del colectivo «Ni Una Menos»: «Imagínate en ese momento, en ese contexto, cambiar de nombre a ese Paseo de la Mujer. No, por lo menos en lo personal. Yo le expliqué mucho antes de la sesión a quienes lo impulsaban por qué no acompañaba que sea en ese lugar, y por qué sí acompañaba que tenga un reconocimiento», concluyó Pelloli, ratificando el compromiso institucional de definir junto a la familia un nuevo espacio visible, como una calle o una plaza, que preserve los consensos de la comunidad.




