El Dr: Carlos Sánchez Posleman, titular de la Clínica San Jorgea dvirtió que el sistema sanitario atraviesa un escenario crítico y explicó que el problema hoy, es la falta de recursos reales para sostener el funcionamiento del sistema.
En declaraciones a Radio Provincia, el médico se refirió a la relación que durante años mantuvieron los prestadores con la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) y marcó una diferencia clara entre las dificultades del pasado y las actuales,“antes el problema era financiero, tenía que ver con cómo se administraban los fondos», en cambio “hoy el problema es económico, porque el dinero no está”, afirmó.
Para Posleman, el contexto económico del país modificó por completo las reglas con las que funcionaban tanto los prestadores como quienes financian el sistema. Durante años, explicó, las instituciones podían amortiguar el aumento de los costos recurriendo a herramientas financieras, pero ese margen, prácticamente, “desapareció“, dijo y agregó que están en un momento donde “los recursos son escasos y donde la clave pasa por la gestión y la eficiencia para que el dinero llegue realmente a quienes lo necesitan”.
El titular de la Clínica San Jorge remarcó que el sector de la salud tiene una dinámica de costos particular. Incluso en países con inflación baja, explicó, el gasto sanitario suele crecer por encima de la media debido a la constante aparición de nuevas tecnologías, medicamentos y tratamientos: “en el mundo desarrollado la inflación general puede ser del 1 o 2 por ciento anual, pero en medicina siempre es mayor”, señaló. Ese incremento, dijo, se explica en gran medida por los avances científicos que permiten tratar enfermedades que antes tenían una mortalidad mucho más alta.
En ese sentido mencionó, por ejemplo, que muchos diagnósticos de cáncer que décadas atrás eran casi siempre fatales hoy pueden convertirse en enfermedades crónicas con tratamiento prolongado. Sin embargo, Posleman advirtió que el principal problema es que el esquema de financiamiento de la salud prácticamente no cambió desde su origen, porque “el modelo se creó en los años 60 y hoy seguimos financiando la salud con un porcentaje del sueldo, pero los costos de la tecnología y de los insumos crecieron muchísimo más que los salarios”, explicó.
Frente a este escenario, consideró inevitable discutir prioridades para sostener el funcionamiento del sistema y aclaró que las prestaciones vinculadas a situaciones críticas continúan garantizadas: “todas las patologías que implican riesgo de vida se siguen cubriendo”, aseguró. La atención oncológica, los tratamientos cardiovasculares y las emergencias quirúrgicas continúan realizándose con normalidad. Distinta es la situación de las prácticas que pueden postergarse. Según explicó, esas prestaciones podrían reprogramarse mientras se intenta ordenar las cuentas del sistema.
En ese contexto, Posleman también consideró imprescindible abrir una discusión más amplia que involucre al gobierno provincial, la obra social estatal, los prestadores y el ámbito legislativo para definir cómo sostener el sistema sanitario en el futuro: “tiene que haber una mesa de trabajo seria donde se discuta cómo financiar la salud y qué sistema queremos”. “Sin acuerdos políticos y previsibilidad es muy difícil sostener el sistema”, sostuvo.
“Hoy estamos en una situación de emergencia”, afirmó y concluyó en decir que “hay momentos en los que hay que asumir costos políticos para garantizar que el sistema siga funcionando y que los pacientes reciban la atención que necesitan”.






