El tercer anticipo consecutivo de coparticipación por 20 mil millones de pesos volvió a encender las alarmas sobre la situación financiera de Tierra del Fuego. En lo que va del año, la provincia ya recibió más de 60 mil millones de pesos en adelantos de fondos nacionales. Para el legislador Jorge Lechman, el cuadro es tan delicado que “roza” la quiebra.
“Yo no soy quién para decir que está quebrada, pero roza esa situación”, afirmó en diálogo con Radio Provincia. Y agregó: “No estamos atravesando una situación muy difícil”.
Lechman sostuvo que los problemas no son nuevos y que ya había advertido sobre el deterioro de las cuentas públicas en años anteriores, y recordó notas realizadas en el 2024 o 2025 habia mencionado “la mala administración en todos los órdenes del Estado Provincial, que nos llevan a padecer esta situación“.
“Pareciera ser que seguimos creyendo que vivimos en la isla de la fantasía, que papá Nación nos va a salvar todas las veces que estemos nosotros malgastando o haciendo uso indebido de nuestros fondos”, cuestionó. En ese sentido, pidió asumir responsabilidades: “tenemos que dejar de buscar culpables externos y hacernos responsables de una vez por todas”.
El legislador apuntó directamente a la gestión de los recursos y relativizó los argumentos políticos. “Yo siempre dije que más allá de ideologías, acá lo que necesitamos es administrar, no ideología. Con ideología no se come, la gente no paga la tarjeta. La gente paga la tarjeta con plata”.
El impacto, ya se siente en el sector privado que depende de los pagos estatales, especialmente en salud. “Los proveedores están actuando de financistas y en algún momento esa posibilidad se les acorta porque también tienen obligaciones. Y el resumen final de todo esto termina siendo el ciudadano”, señaló.
Sobre el anuncio oficial de una “reingeniería integral” del Estado, Lechman aseguró que hasta el momento no recibió ningún proyecto formal en la Legislatura: “hasta el día de ayer a las 17:00 en mi mail oficial no he visto ningún proyecto que haya ingresado”, y subrayó que la prioridad debería ser la emergencia financiera actual.
En relación con el conflicto por el puerto de Ushuaia y la intervención dispuesta por Nación, consideró que la provincia cometió errores en la defensa institucional. “El Estado Provincial ha sido partícipe necesario en esta situación”, sostuvo, y agregó que desde septiembre circulaba la posibilidad de una intervención, ya “se sabía casi desde el mes de septiembre que iba a pasar”.
También cuestionó la insistencia del Ejecutivo en avanzar con una reforma constitucional en medio de la crisis. “Creo yo que esta insistencia en reformar nuestra Constitución Provincial es simplemente una distracción para mantener entretenida a la ciudadanía en un momento en que la provincia está en crisis”, afirmó. Y fue más allá: “Que le expliquen a los docentes por qué no le dan aumento y por qué se van a gastar 8000 palos en la reforma constitucional”.
Lechman consideró que el debate institucional queda desdibujado frente a la urgencia económica. “Estamos en un estado de emergencia”. “Esto es como en las finanzas de cualquier familia. Si el papá hace gastos que no tiene que hacer… la provincia va a estar en un letargo y en un retroceso que lamentablemente lo van a pagar las generaciones futuras”. “Los responsables del estado en que se encuentra la provincia y sus entes autárquicos es pura y exclusivamente del gobierno provincial”, concluyó






