En un contexto económico y social complejo, el Municipio de Río Grande decidió redoblar la apuesta en materia de Salud. Así lo dijo el intendente Martín Perez en la apertura de sesiones y lo reafirmó el Dr. Agustín Pérez, subsecretario de Salud del Municipios, quien detalló el crecimiento del sistema municipal y advirtió sobre las dificultades que atraviesan muchas familias para acceder a medicamentos.
Por Radio Provincia, el subsecretario sostuvo que «por ahí se escucha que un paciente o una persona no puede acceder a un medicamento (…)», eso «es realmente preocupante. Y obviamente, nosotros desde la Secretaría de Salud nos preocupa que una obra social, que es la más importante de la provincia, no pueda cubrir los medicamentos».
El planteo se da en medio de las tensiones con la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), con la que el Municipio aún no logra firmar un convenio para recuperar prestaciones brindadas a sus afiliados. Según explicó Pérez, «estamos hablando de seis años de atención; atenciones que nunca se deben recortan», advirtió y mencionó a los jubilados como los más afectados. «La salud es un derecho, no se puede cortar los servicios».
Mientras tanto, el sistema municipal continúa creciendo. El año pasado se incrementaron más del 30% las prestaciones y más del 90% en comparación con 2023. Además, se incorporaron más de 40 profesionales y hoy el plantel supera las 200 personas entre médicos, psicólogos y técnicos. “Tenemos un sistema que que tiene más de 15 dispositivos para una ciudad de estas características con 100.000 habitantes. Realmente es algo que no hay en otra ciudad”, remarcó.
En números concretos, durante el último año se realizaron más de 275.000 prestaciones. Cerca del 30% correspondieron a afiliados de OSEF, cuyos servicios aún no son reintegrados al Municipio. “Nosotros vamos a seguir reclamando lo que corresponde”, aseguró el secretario.
El intendente también subrayó el fuerte compromiso presupuestario: más de 10 mil millones de pesos destinados al área, lo que representa más del 10% del presupuesto total municipal. En particular, casi el 13% del presupuesto de salud se invierte en salud mental, superando lo establecido por la Ley Nacional. En ese sentido, Pérez destacó que el año pasado se realizó un curso anual de prevención del suicidio con más de 400 asistentes y que este año se profundizará la formación, especialmente en infancia y adolescencia.
Además, el Municipio proyecta ampliar puntos de extracción de laboratorio en distintos barrios, reforzar campañas de prevención de enfermedades de transmisión sexual y cáncer, y sostener el trabajo en consumo problemático, un dispositivo inaugurado el año pasado.
El funcionario reconoció que muchos vecinos llegan al sistema municipal porque no encuentran respuestas en otros ámbitos o perdieron su cobertura. “Mucha gente también se ha quedado sin trabajo y no pudo o perdió su obra social y toda esa gente se vuelca al sistema público para obviamente tener una respuesta”, explicó.
En paralelo, destacó la articulación con el sector privado y con profesionales del hospital regional, aunque admitió que “no hay realmente una política en conjunto para abordar estos temas”, más allá de la buena voluntad de los equipos.
En medio de la incertidumbre por la situación de OSEF y la falta de recursos nacionales y provinciales, el mensaje del Ejecutivo municipal es claro: sostener y ampliar el sistema propio. Como insistió el secretario, “la salud es un derecho, no un gasto”, y en Río Grande esa definición se traduce en números, inversión y una estructura que no deja de crecer.






