El legislador Pablo Villegas cuestionó el convenio ratificado entre el gobierno de Tierra del Fuego e YPF, al que calificó de «mal negocio» porque carga a los fueguinos con una deuda millonaria por pozos petroleros abandonados. Por Radio Provincia, Villegas explicó que ni él ni su compañero de bloque votaron a favor de la iniciativa, impulsada por el gobernador Gustavo Melella como un «momento trascendental» que abre «una puerta de esperanza» para recuperar la provincia.
Con la información disponible en su análisis, Villegas sostuvo que el acuerdo implica asumir pasivos ambientales y económicos de antiguos pozos de Pan American Energy (PAE), con pérdidas estimadas en más de 80 millones de dólares. «Nos endeudamos solamente en una suma bastante importante, porque de esos pozos y viejos petroleros que abandonan el PAE va a representar lisa y llanamente como una especie de toma de deuda de parte de la provincia a carga de todos los fueguinos», afirmó y agregó que, en términos patrimoniales, «no ha sido un buen negocio para la provincia».
Villegas también apuntó a la transferencia de la planta Orión a YPF, la única que generaba ingresos significativos, mientras el gobierno provincial absorbía trabajadores y costos operativos. «Lo único que estaba dejando plata era la planta Orión y se la queda YPF. Después de lo demás, pozos maduros y otra, el personal… el gobierno se hace cargo de todo el trabajador», criticó, recordando que fue una decisión estratégica de YPF retirarse de Tierra del Fuego.
El legislador ve en esto una coincidencia política llamativa entre oficialistas libertarios, Avanza y Forja –un espacio no kirchnerista–, que ya se alinearon en la derogación de la Ley 55 para habilitar salmoneras. «Supuestamente los que piensan tan distinto se ponen de acuerdo cuando hay cuestiones económicas que tienen que ver con modelos de desarrollo económico, pero de Tierra del Fuego», ironizó. Insistió en que el pacto generará «un dolor de cabeza» sobre los hombros de todos los fueguinos y representará «un paso hacia atrás en términos económicos».
Frente a rumores de presiones desde Nación para aprobar el convenio, Villegas rechazó excusas externas: «Si cada vez que un funcionario de Nación va a pegar un telefonazo, vas a salir corriendo a hacer lo que te dijeron desde Buenos Aires, estamos jodidos». Defendió la responsabilidad institucional de los legisladores para priorizar lo mejor para la provincia, más allá de los intereses sectoriales.
Otros temas quedaron en el aire en la sesión legislativa. La ampliación del ejido urbano de Ushuaia no se trató, pese a haber estado en agenda en un plenario previo. Villegas solicitó un debate amplio, con participación de expertos, vecinos, intendente y sectores como el turismo y el ambientalismo: «Requiere que tengamos la capacidad y la humildad de escuchar a todo el mundo». Recordó su trayectoria de más de 20 años impulsando foros democráticos para definir el modelo de ciudad a 30 o 40 años.






