El proyecto para ampliar el ejido urbano de Ushuaia volvió al centro del debate legislativo y promete una discusión intensa, tanto en la Legislatura como en la calle. Así lo confirmó el legislador Juan Carlos Pino, autor de la iniciativa, quien aseguró que el objetivo inmediato es avanzar con el dictamen en comisión para intentar tratarlo en la próxima sesión.
“Sin duda que la idea es poder sacar dictamen y ver si lo podemos tratar en la próxima sesión”, afirmó en diálogo con Radio Provincia, donde defendió una propuesta que —según remarcó— no responde a un capricho político, sino a una necesidad estructural de la ciudad. “El ejido urbano no nace por un capricho, no nace por correr una línea únicamente, sino que nace por la necesidad que hoy tiene la ciudad de Ushuaia”, sostuvo.
Pino explicó que la ampliación planteada abarcaría, hacia el este, hasta Almanza y, hacia el norte, hasta el sector de Petrel. Sin embargo, aclaró que el proyecto aún debe atravesar instancias clave de debate institucional y participación ciudadana. “Si la Legislatura aprueba el proyecto, después tiene que ir a un referéndum popular, y eso lo tiene que convocar el intendente o los concejales”, precisó.
En ese sentido, subrayó que la discusión no se agotará en el ámbito legislativo. “La comunidad va a poder participar en la discusión, votar si está de acuerdo o no. Eso está establecido y es fundamental”, afirmó, al tiempo que rechazó la idea de que la iniciativa se imponga sin consenso social.
El legislador justificó la propuesta en el crecimiento sostenido de Ushuaia durante las últimas décadas y en la falta de tierras disponibles, tanto públicas como privadas. “Hoy no existe más tierra ni privada ni del Estado dentro del ejido actual”, señaló, y recordó que el crecimiento urbano muchas veces fue desordenado, con el Estado llegando tarde a regularizar situaciones ya consolidadas.
Según Pino, la ampliación del ejido urbano apunta a resolver una demanda habitacional urgente, pero también a pensar el desarrollo de la ciudad a largo plazo. “Lo que buscamos con la ampliación del ejido urbano es soluciones a mediano y largo plazo, porque tenemos una seria demanda en cuanto a lo habitacional. Pero sobre todo, la finalidad tiene que ver con generar un nuevo circuito económico, productivo y habitacional”, explicó.
En ese marco, destacó el rol estratégico que tendría la unificación de rutas, especialmente la Ruta 30 de la Costa, junto con la Ruta 3 y la J. “Eso va a generar emprendimientos productivos, turísticos, pesqueros y también soluciones laborales”, afirmó, insistiendo en que el proyecto debe pensarse de manera integral y con una mirada geopolítica, en un contexto donde Chile avanza con infraestructura y desarrollo en la región.
Pino también salió al cruce de las críticas ambientales y técnicas, asegurando que el proyecto contempla el respeto por las zonas sensibles y el cuidado del medio ambiente. “El proyecto contempla distintas situaciones que se dan en nuestra ciudad, respetando toda la zona del canal y lo medioambiental”, indicó, y recordó experiencias previas como Andorra o el río Pipo, que en su momento también generaron resistencia y hoy cuentan con servicios e infraestructura.
Finalmente, el legislador insistió en que la ampliación del ejido urbano no es una solución inmediata ni aislada, sino una herramienta para planificar el futuro de Ushuaia. “Tenemos que pensar la ampliación del ejido urbano con emprendimientos productivos, turísticos, pesqueros, que también brinden soluciones laborales”, cerró.






