«La solución a este país la vamos a encontrar a través de acentuar las coincidencias y no siempre pararnos en las disidencias»

De cara a las elecciones legislativas del próximo 26 de octubre, el senador nacional Pablo Blanco, referente de la Unión Cívica Radical en Tierra del Fuego y candidato a renovar su banca, expresó su postura crítica y a la vez esperanzada frente al actual escenario político polarizado que atraviesa la Argentina. “Creo que el camino correcto es buscar un camino de consenso, donde haya coincidencias con aquellos que, más allá de las diferencias lógicas, doctrinarias o partidarias, podamos coincidir en cosas comunes para modificar esta situación”, enfatizó Blanco en diálogo con nuestra redacción.

Abordando el clima de polarización que domina el debate público —frente a la disputa que se plantea entre el kirchnerismo y la coalición de La Libertad Avanza—, el legislador afirmó que su espacio busca ofrecer una tercera vía, una “alternativa a estas dos locuras de un extremo o del otro». Para Blanco, la alternativa que proponen cinco gobernadores a partir del espacio Provincias Unidas “es una propuesta muy válida, una alternativa seria no solo para esta elección, sino también para 2027”. Subrayó además que “por el solo hecho de ser peronista no puede ser que no coincida con un radical. Hay mucha coincidencia entre peronistas, radicales y otros espacios políticos, y la solución del país la vamos a encontrar fortaleciendo esas coincidencias”.

El senador denunció la intención de quienes buscan dividir aún más el escenario político con la retórica de “o sos kirchnerista o sos libertario” y adelantó que “se van a llevar una sorpresa, como pasó en 2019 cuando apareció un candidato que no era ni de Melilla ni del Frente para la Victoria”. Se mostró como una figura que quiere romper esos moldes y convocar al diálogo y la construcción amplia.

Consultado sobre la campaña en una coyuntura donde reina la desmotivación y la apatía ciudadana, el edil planteó que “la mejor campaña se hace cumpliendo con la función propia, en mi caso en el Senado de la Nación”, aunque también valoró la importancia de “hablar con la gente”. Criticó además el gasto innecesario de recursos en actos y reuniones que considera poco efectivos, enfatizando que “la gente quiere resultados, no apariencias”.

El senador habló sin rodeos sobre su trayectoria, defendiendo su voto histórico a la Ley de Emergencia Económica y Facultades Delegadas, y rechazando las críticas de quienes lo acusan de haber otorgado un “poder absoluto” al Ejecutivo. Aclaró que “todos los gobiernos desde 2001 hasta hoy tuvieron facultades delegadas, y rechazó que se lo responsabilice sólo a él”. Además, comunicó que sigue firme en su propósito de no privatizar empresas estatales emblemáticas como Aerolíneas Argentinas, y en defender los beneficios fiscales para Tierra del Fuego.

En cuanto al contexto provincial, opinó que la situación de Tierra del Fuego, con problemas heredados del pasado y agravados por la política nacional, influirá en la decisión electoral del 26 de octubre, pero advirtió que “lo importante es que la gente entienda que no se elige un presidente o gobernador, sino representantes que deben defender los intereses de la provincia por encima de los intereses partidarios”.

Sobre la educación, su preocupación es palpable: “Hace años que la educación en Tierra del Fuego no da los beneficios que debería. Me preocupa que estemos llegando a niveles de absentismo y retrasos similares a los que criticábamos en otras provincias como Chubut. Hay que sentarse y discutir de verdad la transformación educativa para que los chicos tengan clases y aprendan, porque sin educación no cambiaremos el país”.

Finalmente, se refirió a proyectos legislativos próximos, expresando su apoyo rotundo al rechazo del veto presidencial sobre leyes que regulan el uso de decretos de urgencia, una iniciativa que busca limitar el abuso del poder ejecutivo sobre el Congreso.

Pablo Blanco se presenta así como una voz crítica pero comprometida, que apuesta a la construcción de puentes en un escenario fragmentado, buscando que “el país deje de avanzar con disidencias y polarizaciones, y encuentre un camino de consenso para crecer”.

Como él mismo anticipa, el 26 de octubre no solo enfrentará a los extremos, sino que están en juego transformaciones profundas para Tierra del Fuego y la Argentina, cuyo destino depende en buena medida de la voluntad de encontrar acuerdos que trasciendan las diferencias y prioricen el bien común.

Radio Provincia

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