El consumo se desploma y comercios de Ushuaia cada vez más preocupados

“No hay consumo por parte de la población”, sentenció la presidenta de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Claudia Fernández, y agregó que la situación se agrava con los resultados por debajo de lo esperado que arrojó la última temporada turística.

Fernández explicó que la reciente medida del gobierno nacional para autorizar la comercialización de productos fueguinos aún está lejos de hacerse sentir en el día a día de la ciudad. “Todavía no está implementada la compra de estos productos en Tierra del Fuego… no se van a poder contactar libremente. Hay pasos pendientes para que esto funcione”, detalló, señalando tanto trabas tecnológicas como faltantes de productos y regulaciones poco claras.

La dirigente valoró que, de avanzar, esto podría traducirse en más ingresos para la provincia, pero reconoció el costo para los pequeños comerciantes del resto del país, que pierden ventas ante la venta directa desde fábrica. “Tenemos la expectativa de que si crecen las ventas en Tierra del Fuego, las empresas tributen acá, y eso impulse obras y mejoras. Pero en el país las pymes corren un riesgo real”, explicó.

Consultada sobre lo sucedido en la última temporada invernal, Fernández no ocultó el desencanto: “No llegó el turismo esperado. Tuvimos una ocupación hotelera del 60%, pero el turista no fue de consumo”, lamentó. Sostuvo que el gasto promedio, incluso en destinos emblemáticos como Cerro Castor, estuvo muy lejos de dinamizar los comercios. A nivel nacional, además, el boom turístico se trasladó a destinos del noroeste o incluso al exterior, dejando señales preocupantes para el sector local. “Tenemos turismo cautivo de las escuelas de esquí, pero no mueve la aguja de las ventas”, subrayó.

Esta falta de movimiento en la caja se refleja en una realidad tangible: “Hoy vemos turistas en las calles, pero no con bolsas de compra. Eso preocupa porque la venta no se efectiviza y termina repercutiendo en la rentabilidad de los negocios”, remarcó. La situación ya se traduce en cierres y en comerciantes que postergan decisiones esperando señales de alivio.

Las dificultades para sostener un local se acumulan. Alquileres elevados, incremento en los costos de funcionamiento, y la competencia de las grandes plataformas online, que ofrecen entrega sin cargo y precios imposibles de igualar para el comercio físico, son parte del combo. “Muchos comercios funcionan como grandes probadores: la gente va, mira, se prueba, y después compra online más barato. Nos resulta imposible competir con esos costos”, denunció Fernández.

Según la dirigente, cada vez son más fuertes las señales de alerta: las compras en supermercado en cuotas se incrementan, baja el consumo en comercios de barrio, y crece el uso de tarjetas, lo que revela que las familias priorizan lo básico y postergan otros consumos. “La situación es muy preocupante; se perdió mucha rentabilidad y hay negocios que ya están poniendo dinero de su bolsillo desde hace meses. ¿Cuánto tiempo más se puede sostener esto?”, se preguntó.

Para Fernández, la incertidumbre es total: no hay líneas de crédito disponibles y el sector espera con ansiedad decisiones concretas ―como una baja de impuestos o reformas laborales― para poder resistir. Aunque no se verifican despidos masivos, la tendencia es bajar las persianas: “Nos acomodamos como se puede pero la realidad es que Ushuaia, pese a tener los mejores sueldos de la provincia, está en un momento límite”, concluyó.

Radio Provincia

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