Así lo expresó Horacio Gallego, referente gremial de SOEM en medio de la incertidumbre en torno al futuro de la Obra Social (OSEF) que se volvió el centro del debate legislativo y sindical. Representantes de distintos sectores gremiales expresaron su rechazo a un nuevo proyecto presentado por el Poder Ejecutivo que solicita declarar la emergencia económica del organismo.
“Nos preocupa que se declare un estado de emergencia, porque equivale a soltarles la mano para que hagan lo que quieran”, advirtió Horacio Gallego, referente gremial de SOEM tras la reunión con legisladores provinciales. La preocupación gira en torno a los alcances discrecionales que implicaría esta medida, en un contexto donde ya se denuncian graves irregularidades en el uso de los fondos.
Según el entrevistado, la situación no es nueva, ya que en 2022 y 2023 “se le dio una inyección económica de mil millones de pesos a la obra social y hoy estamos igual que hace dos o tres años”. Para los sindicatos, el problema central no es la falta de recursos, sino el malgasto: “Es un despilfarro en algunas cosas y un desmanejo total de los fondos”.
Durante la reunión, también se señalaron ejemplos concretos de mala administración, como el rechazo sistemático a prácticas de teleconsulta que podrían ahorrar importantes costos logísticos, o las grandes diferencias de aranceles según la localidad. “En Río Grande el seguro cobra $4.600; acá pagamos $10.000 y en Tolhuin $12.000”, detalló Gallego.
Los representantes gremiales también cuestionaron las condiciones del diálogo con el Ejecutivo y el rol de la Legislatura. “Fuimos a las reuniones, pero no te dejan ni hablar. Es una falta de respeto”, aseguró, en referencia a los encuentros convocados recientemente.
A pesar de esto, continúan solicitando reuniones con legisladores de todos los bloques, y confirmaron una reunión esta semana con Victoria Vuoto. También insisten en que la única salida real es la reforma de la Ley 1076 para que los trabajadores vuelvan a administrar la obra social. “Desde que el gobierno tomó el control, fue la debacle total. Mientras nosotros la manejábamos, mal o bien, funcionaba”, enfatizó Horacio.
Sobre el futuro, adelantaron que participarán en las elecciones de la caja y de la obra social. “Sabemos que para cambiar la realidad hay que estar adentro”, afirmó, y remarcó que ya se encuentran en diálogo con otros sindicatos de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
Finalmente, el sindicalista expresó su frustración ante la falta de voluntad política: “Esto es un agujero negro. Por más plata que se le ponga, se va a evaporar. No hay un plan y pareciera que no hay intención de enderezar el barco”.






