El secretario General de la UOCRA, Julio Ramírez, manifestó su malestar porque la construcción no da indicios de reactivación y destacó que «están cansados de promesas». Como paliativo aceptarán 250 subsidios de $3000 pesos de gobierno para los trabajadores que «ya ni changas tienen», indicó, refiriéndose puntualmente a Río Grande.
RamÍrez diferenció la situación de Río Grande a lo que pasa en Ushuaia , argumentando que la capital fueguina «tiene al menos algunas obras de particulares y otras que se hacen desde gobierno. Son pequeñas pero la gente está ocupada, acá en Río Grande estamos desamparados porque no tenemos ninguna obra pública, ni nada» .
«Estamos tramitando subsidios , yo pedí por lo menos $5000 hasta agosto y el gobierno nos dice que esa plata no puede pagar , pueden dar unos $3000 pero no alcanzan para nada y 250 subsidios porque no tiene para dar más», explicó el dirigente gremial por Radio Provicnia.
De todas maneras advirtió que no quiere «subsidios, quiero trabajo para la gente.
Ahora se para todo por la veda invernal, al subsidio de $3000 lo vamos a recibir para que por lo menos los compañeros paguen la luz o el gas para que no se los corten, pero no es la solución».
Por último remarcó que «la construcción es la mas golpeada. Estamos esperando las obras desde el 2016, así que expectativas no tengo muchas, porque hasta ahora en Tierra del Fuego no se hizo nada. Estamos cansados de promesas, 200 millones de allá, 300 por acá, pero el poncho no aparece. No hay ni changas para que los muchachos hagan».






