Una trabajadora de la Municipalidad de Río Grande denunció al intendente por acoso laboral. Su abogada sostiene que es un caso de violencia de género porque “ella lo que quiere es trabajar tranquila y la mandan a un sector que no está condicionado para que una mujer trabaje”.
Cabe recordar que durante el mes de noviembre, Rosana Albarracín, integrante de la Asociación de los Trabajadores Municipales se hizo presente con el grupo gremial en el Concejo Deliberante de la ciudad de Rio Grande para expresar la actual situación que atraviesan como gremio y su dura relación con el Intendente Gustavo Melella que según sus integrantes “el intendente busca someter al gremio a sus designios políticos”.
En este marco, la Dra. Adriana Varisco representante legal de Albarracín explicó lo sucedido del caso. “La denuncia es por violencia de género”, apuntó y agregó que “hay una ley nacional que es la 26485 en que la provincia adhiere y establece que cuando una mujer sufre violencia de género en distintos ámbitos puede hacer la denuncia”.
Sobre el caso puntual al Intendente de Río Grande dijo que es la primera que se hace sobre una figura pública. “Rosana hace años que trabaja en la Municipalidad como inspectora de comercio hasta que llegó de la época de la última campaña electoral, desde la Municipalidad le piden que trabaje en eso, ella se niega a trabajar y para esta persona no va a trabajar. Entonces ella sigue trabajando desde su puesto laboral pero no políticamente; luego de eso la cambia de sector a sector, sacándole todos los beneficios. Hasta que llegó a Limpieza Urbana, al llegar a la entrevista con el jefe del área y el director le dicen que va a ese lugar en calidad de castigada porque no acompañó la campaña política”, explicó.
Albarracín como prueba de la persecución que transitó, graba y guarda las entrevistas que tuvo en los distintos sectores. “Ella a cada lugar que iba le dicen que va en calidad de castigada y que tienen órdenes del intendente, entonces comienza esta violencia psicológica”, dijo su abogada.
A ese hostigamiento se agregó que no tenía lugar donde marcar su huella, no tenia registro de sus ingresos, comienzan a correr faltas siendo que ella va a trabajar tampoco tenía un baño en el lugar, se enferma porque no tiene calefacción en el área. “Entonces comenzó a ir al psicólogo y terminó con una psiquiatra por toda la denotación y la violencia laboral. Ella lo que quiere es trabajar tranquila y la mandan a un sector que no está condicionado para que una mujer trabaje”, aseveró.
Remarcó que el profesional que la observó, determinó que tiene un estrés postraumático con origen laboral debido a la discriminación por ser mujer. “A ella la mandan a un sector en que no está condicionado para que una mujer trabaje. A los hombres en la Municipalidad no le hacen esto, no sufren cambios”, indicó.
“Presentamos la denuncia el 7 de diciembre, pero pasó de juzgado a juzgado y ahora debemos esperar que termine la feria judicial. Pero a la día de la fecha no ha pasado nada y ella sigue con parte médico”, finalizó.
Fuente: 94diez





