El conflicto docente tiene a los alumnos de rehenes mientras el gremio juega a las cartas

Con el ciclo lectivo alterado de manera drástica tras el receso invernal, el paro por tiempo indeterminado impulsado por el Sindicato Unificado de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación Fueguina (SUTEF) continúa marcando el pulso cotidiano en la provincia. Lejos de diluirse en oficinas cerradas, el malestar se trasladó directamente a las calles con postales que combinan la tensión gremial y la resistencia comunitaria.

En Río Grande, la estrategia de visibilización sumó capítulos particulares. Convocados por el propio gremio, los docentes instalados en el acampe frente al Ministerio de Educación le dieron espacio a la música y al asombro cotidiano con jornadas de guitarreadas y torneos de truco. Lejos de la formalidad de un petitorio tradicional, la propuesta apuntó a sostener el ánimo interno bajo una premisa clara: insistir en la lucha «en defensa de la educación pública, los derechos y el salario».

La escena se repite, con matices propios, a lo largo del territorio provincial. Mientras en Ushuaia la permanencia se mantiene firme frente a la Casa de Gobierno, en Tolhuin y Río Grande las carpas funcionan como el centro neurálgico de un plan de acción que ya acumula semanas de huelga, asambleas permanentes y movilizaciones masivas.

Desde el sindicato remarcan que la continuidad de las medidas responde a la falta de una propuesta salarial que logre suturar las demandas del sector. En medio de cruces y rechazos a las ofertas oficiales, la conducción gremial ratificó que las medidas de fuerza seguirán vigentes hasta obtener una respuesta superadora que pueda ser bajada a las bases para su evaluación.

Del otro lado del mostrador, el impacto recae con fuerza sobre las familias fueguinas, que intentan reordenar rutinas alteradas por la falta de clases presenciales y el devenir de un conflicto que parece no encontrar una salida rápida. Entre cartas, naipes y acordes de guitarra en la intemperie patagónica, la disputa docente demuestra que la trinchera también se construye resistiendo al desgaste cotidiano.

Comparte