El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Río Grande respaldó la declaración de emergencia comercial, económica y laboral. Advirtió sobre la pérdida de puestos de trabajo, la caída de la actividad industrial y el impacto de las importaciones en los pequeños comercios.
El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, Gabriel Clementino, manifestó su respaldo al proyecto para declarar la emergencia comercial, económica y de empleo en la zona norte de Tierra del Fuego. Sostuvo que el escenario actual es “muy grave” y que el deterioro de la actividad se profundizó durante los últimos dos años y medio.
En diálogo con Radio Provincia, Clementino describió el impacto de la crisis en distintos sectores productivos. Señaló que la caída no afecta únicamente a la industria electrónica, sino también a la textil, que registra cerca de mil puestos de trabajo perdidos, y a la actividad hidrocarburífera, tanto en forma directa como en los servicios vinculados a la logística.
Sobre la iniciativa impulsada por el legislador Federico Sciurano, consideró que la declaración de emergencia permitiría implementar herramientas de asistencia inmediata, aunque aclaró que son respuestas paliativas mientras se buscan soluciones de fondo. Entre las medidas propuestas mencionó subsidios para empresas que sostengan el empleo y para comercios cuyas ventas hayan caído más del 25%, además de créditos del Banco de Tierra del Fuego con tasas más bajas y facilidades para renegociar deudas.
“Lo central, más allá del tema metodológico, es poner foco en la situación que está viviendo Río Grande”, afirmó. En ese sentido, cuestionó la falta de respuestas concretas de las autoridades y sostuvo que, aunque existe conocimiento sobre la gravedad del escenario, hay “una inacción”.
Clementino también apuntó contra el impacto de la apertura de importaciones. Advirtió que el ingreso de productos con precios muy bajos y sin las mismas cargas impositivas que afrontan los fabricantes y comerciantes locales genera una competencia desigual. Según explicó, esta situación perjudica especialmente a pequeños negocios de rubros como herramientas para la construcción, indumentaria y calzado.
Por último, planteó que la emergencia debe acompañarse de gestiones ante el Gobierno nacional y de medidas que permitan recuperar la actividad. También consideró necesario que el sector industrial reclame herramientas para sostener los puestos de trabajo.





