Las diferencias en el espacio político Somos Fueguinos salieron a la luz tras la votación del Asunto 519/26, donde el legislador Jorge Lechman votó por quitarle el trámite de urgencia, mientras que Raúl Von der Thusen optó por mantenerlo. La votación general cerró con un marcador de 8 a 7, permitiendo que el proyecto continúe bajo dicha modalidad. A raíz de este desacuerdo, trascendieron capturas de un chat privado que generaron una fuerte polémica institucional.
En declaraciones a Radio Provincia, Raúl Von der Thusen expresó su descontento y confirmó su salida del espacio de mensajería: “Yo ya no me quedo más en ese grupo, porque si no hay gente de confianza en ese lugar, claramente no puedo seguir escribiendo ahí”, al tiempo que tildó la filtración de accionar «de muy bajo nivel». Asimismo, cuestionó las prioridades de algunos dirigentes, a quienes acusó de focalizarse en posibles acuerdos electorales de cara al 2027 en lugar de atender las problemáticas ciudadanas.
Por otro lado, Von der Thusen defendió su trayectoria al asegurar que no ingresó a la función pública por un salario o por necesidad personal, y exigió a sus pares “salir a la calle”, escuchar a los vecinos y abandonar las actitudes de “denunciadores seriales”.
Este episodio se entrelaza con la filtración de un chat privado entre miembros selectos que recaló en el ámbito legislativo, desatando cruces sobre la convivencia democrática.
Ante esto, el legislador Jorge Lechman reflexionó por Radio Provincia sobre el valor del respeto a pesar de las discrepancias ideológicas: «Usted puede pensar de una manera, yo de otra y eso no significa que tengamos que ser enemigos porque pensamos o actuamos diferente».
Además, advirtió que «los aplausos en la política son circunstanciales, duran lo que dura el aire», subrayando que estas prácticas perjudican el diálogo y la labor parlamentaria.






