La senadora nacional Belén Monte de Oca buscó calmar las aguas frente al revuelo político y mediático de los últimos días por la presencia de personal militar de Estados Unidos en suelo fueguino. Lejos de dramatizar la situación, la legisladora aseguró que se trata de prácticas operativas comunes y descartó por completo cualquier lectura geopolítica extraordinaria.
En diálogo con Radio Provincia, la representante por Tierra del Fuego intentó despejar dudas y fue tajante: «No pasa nada raro ni diferente a lo habitual». Según explicó, las actividades forman parte de un esquema de instrucción conjunta que se planifica y ejecuta de manera regular junto a la Armada, el Ejército y otras dependencias castrenses locales, incorporando de forma periódica a efectivos de distintos países para capacitaciones mutuas.
El debate había escalado en torno a las competencias del Congreso Nacional y la necesidad de un aval legislativo para el ingreso de tropas extranjeras. Sin embargo, Monte de Oca marcó una línea clara entre lo que es un despliegue táctico formal y una rutina de entrenamiento. Ante esto, aclaró que no ingresó ningún expediente al Parlamento porque las tareas actuales no se encuadran dentro de esa categoría legal.
Si bien reconoció que el bloque no maneja un detalle fino sobre cada movimiento de la agenda, la senadora desestimó las especulaciones y los temores sobre una supuesta militarización del Atlántico Sur. Para ella, el foco debe ponerse exclusivamente en el intercambio operativo. «Son ejercicios habituales de entrenamiento», concluyó, restándole dramatismo a una polémica que sacudió la agenda política provincial.





