«La transparencia hace a la legitimidad de la designación»

La concejal Daiana Freiberger cuestionó irregularidades en el concurso para elegir al próximo Defensor de Niñas, Niños y Adolescentes


El concurso para cubrir el cargo de Defensor o Defensora Provincial de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes quedó bajo la lupa. La concejal de Provincia Grande, Daiana Freiberger, puso en duda el desarrollo del proceso y advirtió que las irregularidades detectadas podrían terminar por debilitar la legitimidad de quien resulte designado.

En diálogo con El Cronista Urbano, Freiberger explicó que este tipo de concursos, por oposición y antecedentes, existen precisamente para que el cargo lo ocupe la persona más idónea, sin que pesen simpatías políticas ni miradas personales. «La transparencia hace a la legitimidad de la designación», resumió. Y fue clara en un punto: el problema no está en los nombres de quienes se postularon, sino en cómo se llevó adelante el procedimiento.

La concejal se detuvo especialmente en la audiencia pública de la semana pasada, donde salió a la luz un vínculo entre una de las postulantes y una de las legisladoras que integra el triunvirato a cargo del proceso. «Si uno tiene una amistad o una enemistad manifiesta con alguno de los participantes puede excusarse, puede manifestarlo. Las herramientas están», planteó. A su criterio, la legisladora en cuestión tuvo la posibilidad de apartarse para no dejar dudas flotando. «Quedó plasmado en la audiencia pública» ese vínculo, insistió, y fue tajante: «Se podría haber salvado excusándose».

Freiberger también rescató el pedido que hizo la Comisión de Ética del Colegio Profesional de Trabajadores Sociales de Tierra del Fuego, que reclamó suspender preventivamente el concurso y revisar lo actuado hasta el momento. A eso se suman las quejas que, según contó, le acercaron distintos participantes: desigualdades en el acceso a los exámenes y criterios de evaluación de antecedentes que no habían sido tabulados de antemano. «Son cuestiones que terminan dejando y tal vez empañando un procedimiento que debería ser prístino, indubitable e inobjetable y desgraciadamente no lo es», lamentó.

Para la concejal, ahora la pelota queda del lado de quienes conducen el proceso, que deberían hacer un ejercicio de autocrítica y corregir lo señalado antes de que las irregularidades escalen a un plano personal o político. «Hay que elevar un poco más la vara en las discusiones», cerró, remarcando que lo que está en juego es la transparencia y la legitimidad institucional.

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