El director de la Clínica San Jorge, Carlos Sánchez, hizo un balance del primer año de funcionamiento del centro en Río Grande, que acercó a los afiliados estudios de medicina nuclear y oncológicos que antes solo podían realizarse en Ushuaia.
«El balance es altamente positivo debido a que hemos tenido una buena recepción por parte de la comunidad de Río Grande», afirmó Sánchez al repasar los primeros doce meses de gestión. El médico destacó la llegada de un servicio inédito en la ciudad: «sobre todo lo que es medicina nuclear, cámara gama, todo lo que es para estudios cardiológicos y sobre todo para estudios oncológicos».
Según explicó en diálogo por Radio Provincia, durante años los pacientes debían trasladarse hasta Ushuaia para acceder a esos estudios. «Durante muchos años, los afiliados de Río Grande tenían que venir a la ciudad de Ushuaia» y, a veces, debían «quedarse 24 horas», detalló. Con la apertura del centro, esa exigencia quedó atrás para gran parte de las prácticas: laboratorio, ecocardiograma, ecografía y ergometría, entre otros estudios, ya se realizan en la ciudad.
En cuanto al vínculo con las obras sociales, Sánchez señaló que con OSEF la situación se estabilizó tras alcanzar un acuerdo de actualización de valores que brinda previsibilidad al sector. El panorama es distinto con PAMI, donde advirtió una situación crítica por los bajos aumentos y la aparición de topes que complican la atención: «los topes nos rigen como si tuviéramos» menos profesionales de los que realmente tiene la institución, ejemplificó.
El director también planteó la necesidad de revisar el esquema de aranceles frente a un contexto donde los costos operativos no siempre están cubiertos, y remarcó que aún resta ampliar la cobertura con algunas obras sociales por cuestiones contractuales. Además, se refirió al desafío que representa el envejecimiento poblacional en la provincia, y consideró clave avanzar en espacios de sociabilización para los adultos mayores, ya que, según explicó, eso «hace de que su vida consuma menos medicamentos» y mejore su calidad de vida.
A un año de su apertura, la Clínica San Jorge consolidó en Río Grande un servicio que antes obligaba a los pacientes a viajar, mientras sigue trabajando para ampliar la cobertura y responder a los nuevos desafíos del sistema de salud.







