El intendente de Río Grande, Martín Perez, defendió el rol del sistema de salud municipal en medio de la crisis que atraviesa la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) y confirmó que el municipio firmó un acuerdo para regularizar deudas por contribuciones patronales, aunque advirtió que aún no se logró avanzar en un convenio prestacional que permita fortalecer la atención de afiliados.
Perez explicó por Radio Provincia que el municipio viene sosteniendo una fuerte inversión para garantizar el acceso a la salud pública en la ciudad y recordó que el año pasado se destinó mucho al sistema local, “hay una inversión de cerca de 10 mil millones de pesos por año, eso fue lo que invirtieron todos los riograndenses el año pasado en nuestro sistema de salud local”, informó.
En ese marco, subrayó que una parte importante de las prestaciones brindadas por el municipio corresponde a afiliados de la obra social provincial, ya que “casi el 30%, o te diría cerca del 25%, son atenciones que brindamos directamente a afiliados de la obra social del Estado”, y remarcó que el sistema municipal mantiene la premisa de atender a todos los vecinos, “lo hacemos con la seguridad, con la tranquilidad y con la garantía de que todo vecino de nuestra ciudad tiene el derecho de poder atenderse en la salud municipal”, anexó.
El intendente sostuvo que, pese a las dificultades económicas, la decisión política fue continuar fortaleciendo el sistema público, porque “hemos decidido seguir invirtiendo en salud. Perfectamente podríamos haber dicho como el Estado Nacional, ‘bueno, nos corremos de este tema y que se ocupen los privados’ y sin embargo, tomamos la decisión de seguir”, expresó.
En relación al acuerdo firmado recientemente con la obra social, explicó que el objetivo es regularizar atrasos en contribuciones patronales mediante un cronograma de pagos:“lo que hicimos el día de ayer fue establecer un cronograma de pagos para la regularización de los aportes patronales, porque mi intención es resolverlo lo antes posible y ponernos al día en todo lo que corresponde”, indicó.
No obstante, advirtió que el municipio continúa reclamando un convenio prestacional que permita compensar las prestaciones que se brindan a afiliados de la obra social. Según detalló, durante 2023 el sistema municipal realizó 272.322 prestaciones de salud entre centros de atención primaria, el Centro de Especialidades Médicas, el laboratorio y dispositivos de salud mental.
“Cerca del 30% fueron atenciones a afiliados de OSEF. Entonces miren la inversión que estamos haciendo”, dijo y subrayó que el municipio destina más de 3 mil millones de pesos al año para la atención de esos afiliados.
En ese contexto, Perez rechazó las críticas que intentaron responsabilizar al municipio por la crisis de la obra social provincial y habló de una operación política, “han montado una operación política muy berreta estos últimos días, haciéndole creer a la gente que el municipio de Río Grande es el responsable de la situación de OSEF”. Cosa que para el intendente, no es así, sino más bien, la situación de la obra social responde a problemas estructurales acumulados durante años, “la situación de OSEF es grave y es alarmante en función a seis años de destrucción y de despilfarro absoluto”, por eso sotuvo que sería necesario avanzar en una auditoría profunda para conocer cómo se administraron los recursos: “sería bueno que se pueda hacer una auditoría exhaustiva dentro de la obra social, a ver qué sucedió estos seis años, cómo se hicieron los acuerdos prestacionales, cómo se llevaron adelante las compras”, planteó.
Perez también señaló que el municipio ha tenido que intervenir en numerosas situaciones vinculadas a derivaciones médicas. Según explicó, solo el año pasado la comuna asistió a más de 120 familias que debieron viajar a Buenos Aires por tratamientos vinculados a la obra social, “muchas veces hemos acompañado en situaciones graves cuando se cortan los servicios en los diferentes sanatorios”.
Más allá del conflicto con la obra social, el jefe comunal aprovechó para advertir sobre el contexto social que atraviesa Río Grande. Según dijo, la ciudad enfrenta una fuerte caída del empleo privado en los últimos años, y relató que están viviendo una situación en la que más de 10 mil vecinos han perdido su trabajo en los últimos dos años, “es tremenda la situación que se vive en términos sociales y laborales” en la ciudad de Río Grande.
Como ejemplo de esa realidad, mencionó un reciente llamado laboral de la empresa de transporte urbano, “la empresa necesitaba tomar diez choferes en 24 horas. ¿Saben cuántos currículums le llegaron? Más de 2.500 en un día”, relató.
En ese marco, también cuestionó las políticas económicas del gobierno nacional, porque “hasta ahora lo que yo veo de la motosierra en la Argentina ha sido destrucción del aparato industrial y caída del empleo”.
Finalmente, el intendente insistió en la necesidad de fortalecer el sistema público de salud y avanzar en acuerdos institucionales que permitan garantizar la atención a los afiliados de la obra social provincial, “desde el municipio de Río Grande tenemos toda la predisposición para trabajar en conjunto. Lo que necesitamos es un convenio prestacional que nos sirva a todos y que potencie el sistema de salud”, concluyó.




